La tarta más simple consiste en una base y un relleno, normalmente esta base suele ser la masa quebrada y el relleno podría ser una mermelada, por ejemplo. A partir de aquí se puede ir complicando la cosa y hacer postres más elaborados, empleado crema y diversas capas. Pero para empezar a hacer bien un pastel necesitamos tener una buena base, y para eso hay que saber elaborar este tipo de masa con soltura.

Proveniente de Venecia

La masa quebrada o pasta frolla en italiano obtiene su nombre de como queda tras su cocción al horno, pues la masa debe obtener una textura grumosa, lo que sería frolla, provocando así que se derrita en la boca al comerla, sin ser dura ni tampoco pasar a ser elástica.

Se cree que se comenzó a elaborar esta masa, si no esta una muy parecida, sobre el año 1000 D.C., cuando los cocineros comenzaron a usar el azúcar moreno que se importaba desde Egipto y Siria, más hasta finales del siglo XVII no se comenzó a hablar de esta con propiedad y no fue registrada en un libro de Recetas.

Ingredientes

Esta masa se puede elaborar en apenas veinte minutos, aunque luego debe reposar sobre una hora en la nevera. Se hace con relativa facilidad y solo requiere un poco de esmero. Los ingredientes son:

  • 500 gramos de harina
  • 300 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de azucar
  • 2 huevos
  • 1 Yema
  • 3 gramos de levadura en polvo, esto es opcional
  • Una pizca de vainilla en polvo
  • Una pizca de sal.

Si deseáramos elaborarla de cacao deberíamos alterar un poco la receta, rebajando un poco la mantequilla, a 285 gramos, usando solo un huevo pero 3 yemas y empleando 25 gramos de cacao en polvo.

También se puede elaborar de almendras, coco, avellanas, etc... Es alterar un poco la receta para poder usar aquello que deseamos y dar ese toque especial a la masa.

Preparación

Para preparar esta masa se empieza por amasar la mantequilla ablandada a temperatura ambiente junto al azúcar, y le añadimos también la pizca de sal, las yemas y los huevos. Procuramos que se mezcle todo y luego podemos pasar a añadir la harina, tamizando poco a poco para evitar grumos con ello.

A la vez que añadimos la harina podemos poner también la levadura en polvo, también es buen momento de añadir el cacao o el coco si hiciéramos ese tipo de masas. Finalmente ponemos la pizca de vainilla y terminamos de amasar todo hasta obtener una masa uniforme y más o menos firme. Procedemos a envolverla con papel film y la dejamos reposar en la nevera durante una hora, tras esto podremos usarla sin problemas para cualquier receta de repostería.

En caso de querer añadir algún fruto seco u otro alimento que no viene en polvo, deberemos molerlo junto a una parte de la harina que vayamos a usar en una licuadora u otro aparato con función similar. Una vez obtenido el polvo lo mezclamos con el resto de la harina y podemos proceder con la receta normal.

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