Las Fuerzas Armadas han estado comprometidas desde el primer momento en la lucha para paliar los efectos de la borrasca 'Filomena', desplegando efectivos y medios tanto de la Unidad Militar de Emergencias como del Ejército de Tierra, principalmente, en los lugares donde la tormenta ha pegado más fuerte.

Han desempeñando una multitud de tareas: rescatar conductores atrapados en sus vehículos, retirar la nieve de las calles para recuperar la movilidad, asistir a hospitales o abrir senderos en carreteras para volver a recuperar el tráfico normal y evitar el desabastecimiento.

'Filomena', una tormenta inédita

Desde 1972, España no ha vivido un temporal de frío y nieve tan intenso como el presente, protagonizado por la borrasca 'Filomena', que ha cubierto de blanco dos tercios de la Península Ibérica, dejando capas de nieve de hasta un metro en algunos lugares y con temperaturas superiores a los 20 grados bajo cero.

Desde luego, a lo largo del año existen lugares de la geografía española donde se alcanzan eventualmente esos valores, como los Pirineos, el Sistema Central, la Cordillera Cantábrica o la provincia de Teruel y el Bajo Aragón, pero es siempre en lugares concretos y determinados y en periodos breves de tiempo.

Hay que retroceder mucho en el calendario para encontrar unos valores generales de frío y nieve semejantes, con todos los problemas que eso conlleva tras la euforia inicial que supone para la ciudadanía y especialmente los niños el disfrutar de la nieve.

Cuando ésta perdura en el paisaje, el frío permanece, la movilidad se anula y la nieve se convierte en hielo, lo que es un alborozo momentáneo se convierte en un fastidio y después en un problema realmente serio.

Despliegue contra la ventisca

El mismo 7 de enero, cuando empezaba la borrasca y sus efectos iniciales no se temían por el común de la población, que estimaba que sus efectos no pasarían de la típica "nevadita" de invierno que se funde en un día a lo sumo, la UME ya recibió la orden de movilizarse al advertir los servicios meteorológicos que lo que se avecinaba era un temporal de primer orden y a una escala no vista en décadas.

De esta manera, ya el día 8, la UME intervenía en localidades de Castilla-La Mancha como Alcaraz y Albacete para despejar vías y se recibía la petición del alcalde de Madrid para actuar en la capital, habida cuenta de la intensidad de la nevada y al ésta no remitir. También ese día el Ejercito del Aire movilizaba a su personal de la Base Aérea de Getafe para, en cooperación con la Policía Municipal, mantener abiertas las comunicaciones por tierra de esa ciudad del extrarradio madrileño.

Ante las noticias de que centenares de vehículos habían quedado bloqueados por la nieve en las autovías de acceso a Madrid, se desplegaban a su vez toda clase de medios de la UME y Guardia Civil para rescatar a los conductores y tratar de restablecer el tráfico por tierra, evitando que la capital quedase aislada.

Posibilidad de aislamiento muy real, pues la intensidad de la borrasca era tal que el aeropuerto Adolfo Suarez de Madrid, Barajas, estuvo cerrado y sin vuelos el fin de semana del 8 al 10. De hecho los controladores aéreos llegaron al aeropuerto en todoterrenos VAMTAC del ET.

Las comunicaciones por tren con salida y destino Madrid estuvieron suspendidas durante 48 horas.

Restablecer la normalidad a base de pico y pala

Aunque las FAS desplegaron excavadoras, camiones volquete, palas cargadoras, minimáquinas de construcción Bobcat, palas tractoras y demás elementos mecánicos para retirar la nieve y el hielo, han sido el pico y la pala las herramientas más usadas para trabajar y poder aliviar la situación. Así lo hicieron los efectivos del ET que tuvieron que emplearse para limpiar los accesos a los hospitales Isabel Zendal y Gregorio Marañón o las principales arterias de Madrid y el casco histórico de Toledo.

Del mismo modo, los efectivos de la UME tenían que tirar de pico y pala para rescatar a los conductores de los vehículos varados en las autovías en torno a Madrid.

Tras abrir unas vías en la calzada con las excavadoras, quitaron la nieve acumulada en los vehículos para que sus propietarios volvieran a recuperarlos o fueran recogidos por la grúa. Esta última retiró hasta 700 coches.

La asistencia a hospitales ha sido otra de las funciones, ya sea suministrando logística o trasladando enfermos y accidentados. Las lesiones por resbalones por hielo se cuentan a cientos. También ha sido una constante el llevar a enfermos a recibir diálisis, trasladar a parturientas a dar a luz o asistir a heridos por caídas y trasladarlos a urgencias.

En ese aspecto, la solidaridad civil también ha brillado cuando numerosos propietarios de vehículos 4x4 con capacidad de nieve han trasladado desinteresadamente a multitud de lesionados y enfermos a los hospitales, trasladado a personal médico a sus centros de trabajo, e incluso remolcando a un vehículo de la Guardia Civil atrapado en la autovía M-40.

Con todo, para el martes 12, toda esta acción empezaba a dar sus frutos, al conseguir que Barajas alcanzara una cierta operatividad.

Tras la UME limpiar sus pistas, empezó a operar tímidamente el domingo 10. Y se abrió Mercamadrid tras limpiar de nieve los efectivos militares sus accesos e interior y con ello el garantizar el abastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad.

Tras limpiarse las carreteras principales volvió el tráfico rodado a recuperar la actividad cotidiana de forma paulatina. Pero quedan docenas de calles cubiertas de hielo y nieve, los transportes públicos todavía no funcionan a plena capacidad y lo gélido de las temperaturas y las placas de hielo tardarán aún un tiempo en superarse.

Debate político con 'Filomena' de fondo

Esta intervención de las FAS para contrarrestar los efectos de 'Filomena' ha saltado a su vez al escenario político, al conocerse por informaciones de prensa los roces entre los ministros de Defensa, Margarita Robles, e Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la estrategia para encarar la crisis.

Mientras la primera aceptaba la petición de ayuda de Madrid el mismo día 8 y ponía a su ministerio en alerta, el segundo propuso esperar con argumentos un tanto superficiales e incluso se mostró contrario a la eventual declaración de Madrid como zona catastrófica.

Con ello, en la enconada situación política de la España actual, la polémica ya parece servida, pues mientras la imagen de las FAS sale reforzada en esta crisis, así como la de la titular de Defensa, la de Interior parece no haber estado a la altura. A esto se suman unas declaraciones de dirigentes de Podemos en las redes sociales criticando que "el mérito se lo están llevando los militares, no el Gobierno".

Con todo, y mientras los efectos de la borrasca 'Filomena' continúen y no se derrita toda la nieve que ha dejado, a ningún ciudadano le va a extrañar ver a sus soldados retirando hielo de sus calles aunque sea a base de pico y pala.

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