Brassaï es el título de la exposición que puede verse en la Casa Garriga Nogués de Barcelona, organizada por Mapfre, hasta el 13 de mayo de 2018. Su comisario, Peter Galassi, fue conservador jefe del departamento de fotografía del MoMa entre los años 1991 y 2011. Ha conseguido reunir más de 200 fotografías, el préstamo más importante procede del State Brassai Succesion de París. Pero la muestra cuenta con fondos procedentes de las más importantes instituciones y colecciones particulares de origen tanto europeo como norteamericano.

La exhibición se divide en 12 secciones, que corresponden a los temas en los que el propio Brassaï dividió sus obras tras la Segunda Guerra Mundial: París de noche, París de día, desnudos, Sociedad.

El epígrafe Plaisirs (placeres) engloba todas aquellas fotografías de la vida de la noche en París: cafés, salones de baile, prostíbulos, maleantes pueblan las fotografías de Brassaï, convirtiendo en seres de carne y hueso a personajes que ya existían en el mundo de la literatura y las artes.

En la muestra, además de las fotografías, pueden verse dibujos, una escultura y material documental.

Brassaï ¿quién era?

Gyulá Halász nació el 9 de septiembre de 1899 en Brasov, actualmente Rumanía y murió el 8 de julio de 1984 en Beaulieu-sur-Mer, Francia. Estudió Bellas artes en Budapest, continuó su formación en Berlín y en 1924 se instaló en París, ciudad de la que se enamoró. Aunque su intención era dedicarse a la pintura, pronto descubrió una fuente de ingresos en la venta de artículos, caricaturas y fotografías a periódicos y revistas ilustradas.

De hecho creo una agencia de fotografía de la que era el único empleado.

Recordemos que en esta época la fotografía, más inmediata y realista, estaba sustituyendo a las tradicionales ilustraciones de los diarios. Además, las nuevas cámaras, más pequeñas y portátiles, permitían una mayor movilidad al fotógrafo.

Aunque Brassaï, que adquirió su primera cámara en 1929, siempre prefirió las cámaras con trípode. En homenaje a su pueblo natal, decidió firmar las fotografías como Brassaï. Se cuenta que aprendió francés leyendo a Proust y paseando por el Montparnasse nocturno con Henrry Miller y los numerosos artistas que habitaban aquel barrio a principios del s.

XX.

París su modelo

París se convirtió en su modelo favorito, la apariencia y la vitalidad nocturna de la ciudad le inspiraron instantáneas que se han convertido en verdaderos iconos. “La noche sugiere, no muestra. La noche nos perturba y nos sorprende por su extrañeza” dijo el propio Brassaï, lo demuestra con la sutilidad de los detalles captados por sus imágenes y su tratamiento de la luz artificial, con los que consigue crear fantásticos juegos de luces y sombras.

Una larga exposición, aproximadamente el tiempo de fumar un cigarrillo, la bruma que levanta el tiempo húmedo y una luz dirigida son las claves de sus fotografías que consiguen dirigir nuestra mirada sin que apenas nos demos cuenta.

Tras sus imágenes no hay una, sino muchas historias, quizás tantas como espectadores.

Muchos han querido ligarle con el surrealismo, en pleno auge en su época, de hecho conoció a sus principales representantes y es característico de su obra el juego de las dobles imágenes a través de los espejos, sin embargo Brassaï negó que sus fotografías tuvieran relación con este movimiento.

El 12 de junio de 1940, dos días antes de la entrada en París del ejército alemán, Brassaï abandonó la ciudad, pero en el mes de octubre regresó y se quedó durante todo el periodo de la ocupación. Como se negó a trabajar para los nazis, el único encargo que recibió fue el de Pablo Picasso de fotografiar sus esculturas.

Este periodo le permitió volver a sus orígenes a dibujar y trabajar como escultor y también descubre que tiene talento como escritor.

Según él Picasso llegó a decirle al ver sus dibujos “Estás loco. Tienes una mina de oro y malgastas tu tiempo explotando una mina de sal”.

En 1945 gracias a los encargos que le hizo la revista Harper´s Bazaar pudo viajar, Edimburgo, España, marruecos, Italia, Grecia o Turquía fueron algunos de sus destinos. En 1950 era un fotógrafo reconocido a nivel mundial y, en 1955, el Institute of Chicago acogió la primera de sus exposiciones individuales.

Brassaï con su retrato de las escenas cotidianas consigue que la fotografía sea considerada como un medio creativo, sus imágenes son una especie de juego poético visual, en sus propias palabras “el fotógrafo tiene un sentido de la magia bajo la superficie de la realidad y un deseo de ir más allá de lo anecdótico y promover a los sujetos a la dignidad de tipos”.

Al final consiguió que su trabajo fuera considerado como una de las piezas claves de la corriente fotográfica surgida entre las dos guerras mundiales.

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