Un valioso aliado para aquellos que buscan perder grasa y ganar masa muscular es metabolismo. Es él quien controla la salida de calor y energía del cuerpo, luego, es él quien decide si usted engorda o adelgaza, ante una rutina de alimentación considerada adecuada en relación a su peso.

Es común que las personas que se alimentan de una manera controlada engordan, mientras que otras personas que se alimentan extremadamente mal, que ingerir una cantidad bastante alta de alimentos, no sufren alteración en el peso. Esta discrepancia se da por el ritmo metabólico de un determinado cuerpo, cuanto mayor sea la aceleración de un metabolismo, más este mismo cuerpo estará dispuesto a perder calor, energía y fuerza mediante la necesidad.

En otras palabras, cuanto más acelerado el metabolismo, menor tiende a ser el reposo natural del cuerpo, vulgar perezoso. Sabiendo de la necesidad de acelerar el metabolismo, traemos siete consejos básicos y habituales que le ayudarán a alcanzar los beneficios que esta aceleración trae.

Dormir temprano y despertar temprano

Al contrario de lo que muchos piensan, el descanso tiene un papel [VIDEO]fundamental en el ritmo metabólico. Nuestro cuerpo necesita un período exacto, de 6 a 8 horas en un período de 24, de descanso, para recomponer las energías y reconstruir los tejidos musculares gastados durante el día. Obs: dormir menos de 4 horas al día es desastroso para tu cuerpo!

Dividir y programar las comidas

Tan importante como el descanso, la programación de las comidas diarias tiene un papel fundamental para la agitación del metabolismo.

Los expertos dicen que el tiempo ideal entre una comida y otra es de 3 horas. Otro punto importante es buscar comer todos los nutrientes durante estas comidas, son ellos, las proteínas, los carbohidratos buenos, grasas buenas y otras vitaminas. La leche, principalmente el desnatado, es un alimento extremadamente beneficioso en la búsqueda de todos los nutrientes. Carnes, huevos, castañas, frutas, derivados de la propia leche y otros similares, son buenas opciones.

Beber más agua

Nuestro cuerpo se compone de 60% de agua y necesita una reposición adecuada durante el día. Se estima que entre 2 y 4 litros de agua al día son suficientes. Sin embargo cada persona puede evaluar si está consumiendo la cantidad correcta a través de la orina, que debe contener siempre un tono amarillo claro. La orina amarillo oscuro o transparente, son indicios que se están ingiriendo poco o muy líquido, respectivamente.

Buscar ser más físicamente activo

No siempre podremos ir a una academia o un gimnasio y, en este caso, lo indicado es poner alguna otra actividad física en nuestro día a día, que puede ser una carrera, caminar, o incluso un determinado tiempo de danza.

Lo importante es hacer que los tejidos musculares estén diariamente trabajando. Como el proceso de crecimiento de la masa muscular requiere mucha energía, nuestro metabolismo estará trabajando hasta cuando estamos durmiendo.

Evite al máximo el estrés

Uno de los mayores villanos de la humanidad, el estrés es un asesino silencioso. La mayoría de los problemas de metabolismo tienen que ver con nuestra incapacidad para lidiar con el estrés. Cuando estamos estresados, nuestra tiroides retrasa nuestro metabolismo, lo que lleva a la ganancia de peso. Además de obstaculizar la capacidad de alimentar, ejercitar y descansar de una manera eficaz.

No corte los carbohidratos

Muchas dietas en Internet sugieren esto, sin embargo estudios demuestran que esa práctica no es tan eficaz como dice ser. La falta de carbohidratos puede tener un efecto negativo sobre su actividad cerebral, generando estrés. Y sí, usted va a perder peso, pero en gran mayoría será sólo líquido, y no grasa. Busque comer buenos carbohidratos.

Corte los refrigerios

En vez de cortar los carbohidratos buenos, como arroz, pan integral, patatas dulces y afines, corte los fast foods y similares. Frituras, [VIDEO] dulces y comidas industriales desaceleran el metabolismo. Las comidas saludables normalmente tardan de 3 a 4 horas para ser consumidas y posteriormente, el cuerpo consume la grasa interna.