Maneras de curarse del síndrome del pánico son cuestiones muy presentes en la mente de quien enfrenta el problema. El primer paso para combatir cualquier enfermedad es conocerla.

¿Qué es el síndrome del pánico y cuáles son sus síntomas

La psiquiatría define el síndrome del pánico como uno de los muchos trastornos causados ​​por la ansiedad. Yo diría que la ansiedad es la madre del síndrome del pánico.

La mayor diferencia es que la ansiedad es más constante, más duradera y menos intensa. La crisis de pánico parece venir de la nada y es muy intensa. Los principales síntomas de quien está teniendo un ataque de pánico, son:

  • Aceleración del ritmo cardiaco;
  • temblor;
  • mareos;
  • escalofríos;
  • Intermitencia entre la sensación de calor intenso y la sensación de frío intenso;
  • Enfriamiento de los músculos;
  • náuseas;
  • diarrea;
  • Dificultad para respirar (sensación de sofocación);
  • Sensación de que va a morir o enloquecer (sensación de que se va a perder el control).

Un ataque de pánico dura alrededor de 10 a 25 minutos y, debido a la adrenalina descargada en el momento, hay una sensación de somnolencia intensa después de una crisis, que contrasta con el estado híper vigilante en que la persona se coloca, por miedo a una nueva crisis.

Quien pasa por eso enfrenta, no sólo los problemas arriba listados, sino que también convive con la falta de comprensión por parte de algunos familiares y amigos. No basta con tener "fuerza de voluntad", como quien desconoce el problema suele decir. Cuando se está en esa etapa, ayuda de quien conozca el problema es fundamental. Una etapa después de eso es el "miedo a tener miedo". En esta etapa la persona pasa a evitar lugares y situaciones donde tuvo ataques anteriores.

Cómo tratar

Varios son los tratamientos existentes hoy en día. El primer paso es, por supuesto, a ver a un médico para hacer un chequeo para asegurarse de que los síntomas anteriores no son signos de otras enfermedades. Esto, un psiquiatra o neurólogo van a prescribir medicación. El más común es que prescriba un inhibidor de la recaptación de serotonina asociado a un ansiolítico.

Un segundo pasó y, quizás, lo más importante de ellos, es buscar un terapeuta, que puede ser un psicólogo o un terapeuta holístico.

Estos últimos profesionales investigar la causa de la ansiedad y las crisis de pánico y trabajar, con las diferentes terapias existentes, para que la curación ocurra.

Es importante señalar que, aunque se siente mejor después de algún tiempo de la medicación prescrita, no se debe, en ningún caso, detener el tratamiento por cuenta propia. El médico, cuando sea el momento, va a proceder con un destete (retirada de la medicación poco a poco).

Lo importante es llevar los dos tratamientos de manera concomitante. El tratamiento químico servirá para renovar las fuerzas y devolver la confianza, pero él solo no cura la enfermedad. El tratamiento terapéutico es fundamental para que haya una cura total.

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