La IRA es un conjunto de sentimientos negativos en el cual la persona se siente enojada e indignada, con tendencia a la violencia. Controlar la ira puede ser una de las tareas más difíciles del ser humano, ya que supone un control sobre sí mismo.

Los psicólogos recomiendan expresar sentimientos negativos en forma adecuada, pero nunca dejarlos encerrados adentro, ya que éstos pueden ocasionar distintas enfermedades. Por eso es muy importante saber controlar este sentimiento para que la persona que posee la ira no llegue a cometer actos violentos.

Surgimiento de la ira

La ira surge cuando la persona se enfrenta a una frustración, cuando es incapaz de resolver un problema o cuando este ya ha pasado y es imposible hacerlo.

Este sentimiento se va a manifestar de distintas formas, según el individuo y la circunstancia. Hay dos tipos de ira: la pasajera y la estacionaria. La primera ocurre en casos puntuales en el presente, mientras que la estacionaria se debe a malas experiencias del pasado que la persona haya sufrido, como, por ejemplo: los abusos sexuales o traumas psicológicos durante la infancia o adolescencia. En este último caso la persona se le hace más difícil desprenderse de este sentimiento de ira y los padece a lo largo de su vida.

Es necesario enfrentar el problema y resolverlo desde su origen. Hay ciertos factores que pueden provocar la ira como: problemas sociales, depresión, estrés o el hambre.

¿Cómo se puede evitar la ira?

Como ya se dijo anteriormente se debe conseguir la causa principal que ha ocasionado la ira, sobre todo si está proviene de problemas de un pasado sin resolver.

También se debe prestar mucha atención cuando surge para estudiar por qué o la causa que motivó a la persona a manifestar este sentimiento. Pero en general, hay que tener presente ciertas claves o técnicas para manejar y evitar la ira. A continuación, dos técnicas que te ayudar a controlar la ira:

La relajación

Es necesario mantener tu cuerpo y mente en estado de relajación para evitar estos tipos de sentimientos.

Un estrés prolongado o pensamientos negativos pueden ir incrementando la ira. Existen varios tipos de actividades que puedes hacer para relajarte como: terapias, yoga, distracción al aire libre y la autoconciencia.

Ejercicios

Hacer ejercicios para eliminar estrés y tensiones ayudará mucho a evitar el enojo o la ira. Incluso al momento de que la persona presenta el sentimiento, el ejercicio puede ayudar a canalizar la ira justo en ese momento. Si la persona decide salir correr, caminar o a nadar, en vez de estallar en acciones negativas y violentas, de esta forma está combatiendo eficazmente la ira.