En la última entrega de los premios "Oscar" Benj Pasek recibió una estatuilla por la mejor canción original de la cinta "La La Land". Pronunció un breve discurso que cerró con esta frase: "Así que ésto (el premio) está dedicado a todos los Niños que cantan bajo la lluvia y a todas las mamás que los dejan". Esta dedicatoria que parece confusa, cobra claridad y sentido cuando conocemos que Benj se formó bajo la filosofía de la escuela Sudbury Valley en Massachussets, EE.UU.

¿Cómo funciona la escuela Sudbury Valley?

Equipada como una casa grande, la escuela Sudbury Valley no tiene aulas ni maestros y mucho menos un programa educativo. No hay evaluaciones, uniformes, ni campanas que indiquen un horario. La premisa del colectivo es que sólo se aprende el valor del respeto mediante la vivencia de ser respetado.

Desde 1968 y bajo la guía de su fundador Daniel Greenberg comenzó este arriesgado proyecto distante de los conceptos convencionales en medio de un campo con árboles, ríos, rocas y carreteras donde los niños entre 4 y 19 años conviven con los riesgos, lo que les permite aprender a cuidar su integridad física, descubriendo habilidades y superando limitaciones desde muy temprana edad.

El sistema funciona a través de una Asamblea Escolar de la que todos son miembros y cada uno tiene un voto válido. No se discrimina por edad ni cargo lo que permite que no se sientan atemorizados y se miren uno a otro sabiendo de que su libertad y derechos están protegidos. Todos forman parte de un proceso que los incluye a la hora de tomar cualquier decisión: las reglas, contratos, despidos y disciplina. Participan en la adquisición de materiales, instrumentos deportivos o musicales.

No se jerarquizan los sueños, nadie afirma que una carrera universitaria requiere más atención que un oficio de plomero, cualquier interés humano es valioso si se ha elegido libremente.

¿Cómo y qué aprenden los niños?

Los niños se acercan al conocimiento de manera espontánea cuando descubren que la palabra escrita es importante para el aprendizaje y al no percibirlo como obligación (sino como un deseo) suelen dedicarle tiempo de calidad, les toma 20 semanas dominar lo que de otra manera les costaría años.

Para Daniel la mezcla de edades es la clave secreta para el éxito porque "cuando las destrezas y las capacidades de aprendizaje no están al mismo nivel los chicos se ayudan entre sí ya que no existen las notas como recompensa ni clasificación, dándole a la función de ayudar un sentido de valía y talento".

Para estudiar, se forman grupos que eligen al que consideren más capacitado, pero el hecho que sea otro alumno facilita la comunicación y el aprendizaje al no ejercer autoridad sobre los demás y funcionando como un equipo en el que se transmiten todo tipo de experiencias.

Cuando un adolescente decide ingresar a la universidad se prepara para pasar el SAT(prueba de aptitud equivalente a la de selectividad) y dispone si lo desea de la ayuda de algún miembro del equipo educativo y de la tecnología.

"Lo más importante es la exposición a la realidad para aprender mediante los retos cotidianos: las frustraciones y fracasos como vía efectiva para forjar individuos seguros y capaces" asegura Daniel que promueve también mediante el juego al aire libre, el apego a la Naturaleza.

El "Oscar" de Benj Pasek, es un tributo a los que han apostado por Sudbury Valley (como su mamá) y al resto de sus compañeros que comparten con él un lazo común: sus años de infancia no les fueron escamoteados .

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