A finales del año 2011, y tras haber sido eliminado frente al Albacete en Copa del Rey, los directivos del Atlético de Madrid decidieron que se necesitaba un cambio en el banquillo del conjunto colchonero.

De esta manera, Gregorio Manzano dejó su lugar a Diego Pablo Simeone, que fue vital en el doblete logrado por el equipo español en 1996. Entonces, lideraba al Atlético de Madrid desde su posición de centrocampista, y en esta ocasión, debía hacerlo como entrenador.

Apenas cinco meses después de su designación, el conjunto madrileño se alzó brillantemente con la Europa League, tras batir en la final por 3-0 al Athletic de Bilbao.

Durante este periplo, jugadores como Godín, Miranda, Filipe Luis, Diego o Falcao se consolidaron como piezas clave de un equipo que daba indicios de que tenía aun mucho recorrido.

La Copa del Rey y la Liga

Así, el conjunto entrenado por Simeone destrozó al Chelsea en la Supercopa de Europa por 4-1, y finalmente consiguió clasifcarse para la Champions League de la temporada 2013/2014. Pero antes de terminar la temporada, se dio un baño de gloria al batir al Real Madrid [VIDEO] en el Bernabéu en la final de la Copa del Rey.

Aunque la venta del goleador Falcao debería haber sido un duro golpe para el equipo, la llegada de Villa, la continua mejora de la parcela defensiva y el excelente nivel mostrado por Diego Costa hicieron que el Atlético de Madrid se superase asimismo.

De hecho, el equipo colchonero fue capaz de ganar la Liga española frente al Barcelona jugando la última jornada en el Camp Nou.

Todo ello, a la par que batía al propio equipo catalán en la Champions League [VIDEO], al Milán y al Chelsea para jugar la final ante el Real Madrid. [VIDEO]

Y aunque perdiese aquel encuentro, igual que sucedió en 2016 ante el mismo rival, el Atlético de Madrid lleva años asombrando en Europa. Sin embargo, en esta edición de la Copa de Europa se vio abocado a tener que disputar la Europa League tras ser incapaz de vencer al Qarabag en la fase de grupos.

Londres espera al Atlético de Madrid

Tras la incorporación de Diego Costa, el equipo colchonero ha ofrecido mejores sensaciones que durante la primera fase de la temporada. Precisamente, Griezmann se ha beneficiado sobremanera del trabajo realizado por su compañero en ataque. Así, el francés ha marcado 18 tantos en sus últimos 20 encuentros, y la dupla está lista para el duelo frente al Arsenal.

Recientemente, Arsène Wenger ha anunciado que, tras 22 años, dejará el cargo como entrenador del conjunto inglés. Ante esta perspectiva, el técnico galo quiere retirarse alzando un título en su última temporada al mando del Arsenal.

Por otra parte, ganar la Europa League es la única manera de que el equipo londinense pueda clasificarse para la siguiente edición de la Champions League, teniendo en cuenta que en la competición doméstica ocupa una discreta sexta posición.

Ciertamente, un duelo entre equipos que tienen nivel para disputar la máxima competición continental pero que, debido a continuos errores, se han visto obligados a buscar la gloria en la Europa League. Para ambos, es un camino alternativo que puede servir para finalizar brillantemente una temporada irregular hasta el momento.