Las causas del aumento de peso pueden ser variadas, en la mayoría de los casos la causa principal es el desajuste o falta de equilibrio entre la cantidad de calorías que ingerimos diariamente y la cantidad de calorías que gastamos, en otras palabras, comemos más de lo que gastamos. Sin embargo, podemos escuchar a alguien decir: "¡No como casi nada y engordo¡", "hasta por tomar agua engordo" . Pero ¿es lo mismo comer que alimentarse?

La obesidad es una condición de aumento, más allá de los límites fisiológicos, de la grasa subcutánea, materiales de reserva o de depósito, para ser empleados en cualquier situación de emergencia cuando el aporte alimenticio no sea suficiente para satisfacer las necesidades calóricas.

Muchas veces la persona obesa se resiste a aceptar ese exceso de peso y por lo tanto también de volumen diciendo que es “exceso de belleza” o que es feliz a pesar de ser gordito y lo que es cierto es que la Obesidad pone en riesgo su salud. La mala alimentación, es entre otras la causa de sobrepeso, sobre todo si no tenemos la costumbre de realizar actividades físicas o ejercicios.

El consumo exagerado de alimentos procesados como pizzas, helados, hamburguesas, galletas, tortas o friturases es por lo que principalmente engordamos.

Calorías VS gasto calórico

Muy pocos conocen el valor calórico de los alimentos, al igual que muchos desconocen el número de calorías que se gastan durante cada actividad, a pesar de la gran cantidad de información con la que contamos.

Es importante considerar los cambios de costumbres. En la época de estudiante es común ver a los jóvenes dirigirse a la universidad caminando. Al tener trabajo, con buen ingreso la costumbre cambia: ¡adiós a caminar!, ahora se dispone de un auto. Otro factor sería, en la etapa de estudiante, las comidas, el desayuno probablemente es algo ligero, luego al poseer un buen ingreso económico, esa comida pasa a ser más consistente, éstas dos variaciones en las costumbres caminar y desayunar algo ligero, hacen una diferencia y aumentamos de peso.

Comer apurado

Al incorporarse la mujer al mundo laboral, no solamente tiene que cumplir el papel de madre, esposa, hija, ama de casa, sino también el de profesional, esto repercute en la alimentación de manera directa, porque se pasa a una preparación de comidas elaboradas a unas “pre” envasadas, para microondas, comidas rápidas, para freír porque estamos apurados o cansados, es por ello que comer cualquier cosa y en cualquier lugar es común, además de que ingerimos más grasas de las necesarias y el resultado es que ganamos peso: ¡engordamos!

Uno de los secretos de las personas delgadas es comer lento, con calma y disfrutar de la comida. Mientras con lento comes menos posibilidades tienes de aumentar de peso ya que mejora tu proceso de digestión.

Bajar de peso

Pretender rebajar en poco tiempo el peso ganado en años, puede ocasionar daños, graves problemas de salud, lo recomendable es bajar de a poco el peso ganado, cambiar todos los malos hábitos, realizando ejercicios, comiendo despacio, disfrutando de los alimentos. Informarse bien sobre las propiedades de los alimentos es muy importante. El equilibrio en la dieta significa: comer de todo de manera variada y cuidar las cantidades, no necesariamente, pasar hambre. Lo más importante es llevar una vida sana, si queremos perder peso o mantener el peso, lo más recomendable es comer al menos 3 veces al día.

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