Gasto cardíaco e índice cardíaco

Gasto caraco

Es la cantidad de sangre expulsada por el corazón en un minuto. Se determina multiplicando la cantidad de sangre bombeada por cada ventrículo en cada latido (volumen sistólico) por la frecuencia cardíaca. En un hombre de tamaño medio, en reposo y posición supina, el gasto cardíaco promedio es aproximadamente 5 L. por minuto, tomando en cuenta que el volumen sistólico es de 70 ml., y la frecuencia cardíaca promedio es de 70 latidos por minuto.

Índice cardíaco

Es la relación entre el gasto cardíaco en reposo y el área de superficie corporal.  El índice cardíaco promedia 3.2 L en hombres (gasto por minuto por metro cuadrado de superficie corporal) en un rango de entre 3-4 L/m2/min

IC =           GC              = L/m2/min

                                                 Sup corporal m2                      

 

Factores que influyen en el gasto cardíaco

El gasto cardíaco depende de la frecuencia cardíaca y el volumen sistólico; este último depende a su vez de tres factores: precarga, poscarga y contractilidad.

Precarga

Es el grado de estiramiento del miocardio antes de contraerse. Al estirarse el músculo cardíaco, la tensión que se desarrolla aumenta al máximo y luego declina al volverse más extremo el estiramiento. El grado de estiramiento al inicio de la contracción determinará la intensidad de la misma; en el corazón, el volumen de sangre genera longitud diastólica, es decir, a mayor volumen diastólico (mayor estiramiento de las fibrillas) mayor energía en la contracción miocárdica y por lo tanto mayor volumen expulsado (mayor gasto cardíaco). La relación entre el volumen sistólico y el volumen diastólico final se conoce como curva de Frank-Starling.

El volumen diastólico final (precarga) depende especialmente del retorno venoso. El retorno venoso es el flujo de sangre procedente de las venas que llega al corazón; es uno de los factores más importantes en la precarga y por lo tanto en el gasto cardíaco.

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Poscarga

Es la tensión desarrollada en la pared ventricular durante la fase de eyección de la sístole. Es la fuerza que el corazón tiene que vencer al contraerse para vaciar su contenido sanguíneo hacia los grandes vasos. Los principales determinantes de la poscarga son la geométrica ventricular, la impedancia aórtica y la resistencia periférica.

La geometría ventricular se refiere a la forma del ventrículo, que influye en la tensión de sus paredes, esto está regido por la Ley de Laplace, la cual afirma que la tensión miocárdica es directamente proporcional a la presión dentro de la cavidad ventricular, multiplicada por el radio del ventrículo y es inversamente proporcional al espesor de la pared. Es decir, cuanto más se dilata el ventrículo (hay mayor presión), habrá un aumento de la tensión de las paredes y por lo tanto, de la fuerza de contracción; en cambio, el aumento del espesor de la pared ventricular reduce la tensión parietal, y en consecuencia la fuerza de contracción.

La impedancia aórtica es la resistencia que ejerce ésta arteria a la salida de sangre del ventrículo izquierdo, depende de la elasticidad de las paredes aórticas y de la sangre que debe moverse contra gravedad.

La resistencia periférica es la fuerza que se opone a la eyección ventricular, que se origina en las porciones distales de la aorta.

Función contráctil

Es la propiedad intrínseca del músculo cardíaco que le permite contraerse y generar presión independientemente del estiramiento de la fibra (precarga) o de la resistencia a vencer durante la eyección (poscarga). Depende de la velocidad de interacción de las proteínas contráctiles y de la disponibilidad de los sustratos utilizados por dichas proteínas, tales como O2, ATP y calcio.