2

El éxito del lanzamiento de una nueva idea de negocio no es cuestión de suerte. Por muy simple que parezca, es necesario planificar estrategias que garanticen avanzar en cada uno de los niveles que van desde la concepción de la idea hasta la adopción del producto o servicio por parte del consumidor final. Esta planificación se basa en las tecnologías de MERCADEO o marketing, de fácil aplicación a cualquier línea de negocio. A continuación se ofrece algunas recomendaciones para adaptarlas a sus necesidades.

Maneje los términos con propiedad

Conocer los conceptos ayuda a comprender la dinámica de este tipo de investigación, además facilita la búsqueda de ejemplos y estrategias específicas para su negocio por Internet.

Con esto en mente, en la primera parte del artículo se abordarán algunos conceptos básicos que serán útiles para el diseño de un Plan de Mercadeo.

Mercadeo

Mercadeo se puede definir como el grupo de técnicas que se utilizan para la colocación de un producto o servicio en el mercado. Es decir, las estrategias para que el consumidor final, también llamado target, adquiera un nuevo producto o servicio, mantener uno ya existente o relanzarlo al mercado. Este sencillo concepto, dan las pistas necesarias para llevar a cabo un estudio de mercado.

Kotler y Armstrong (2007), en su libro "Marketing", afirman que mercadeo “es un proceso social, administrativo y tecnológico mediante el cual los individuos obtienen lo que necesitan y desean, creando e intercambiando valor con otros. creando valor agregado con los clientes”.

El proceso social, consiste en cómo las personas satisfacen esas necesidades; el proceso administrativo de la empresa, es decir, el control, la planificación, la ejecución y la organización; y por último el proceso tecnológico, los adelantos en las tecnologías de información y comunicación.

Sin embargo el concepto encierra otros elementos que a simple vista no se detectan. Al estar de por medio las necesidades del sujeto, involucra un proceso psicológico que incluyen las necesidades básicas del ser humano, es decir: sed, hambre, sueño y sexo; y las de seguridad, comodidad, prestigio y logros. No es casualidad que la promoción esté basada en estas necesidades.

Target

Cuando se refiera al consumidor del producto o servicio, puede llamarlo como público meta, público objeto o simplemente target. Más adelante se explicará cómo se puede identificar y segmentar para que el análisis sea mucho más preciso y escoger bien la estrategia que más se adecue a su perfil.

¿Producto o servicio?

Un producto es algo tangible que se puede adquirir, usar o consumir.

Es canjeable por dinero, es la mercancía física que se ofrece al consumidor. Como ejemplo la ropa, el calzado, los alimentos, autos, entre muchos otros. Un servicio es una actividad o beneficio que se disfruta, no tiene como resultado la propiedad de algo, estos son las líneas aéreas, parques de diversiones, electricidad, el agua, el transporte masivo, etc.

Mezcla de Mercadeo

Para cerrar esta primera etapa conceptual, se necesita conocer la mezcla de mercadeo, que consiste en un conjunto de herramientas tácticas que la empresa combina para obtener la respuesta deseada en el mercado meta. Estas se clasifican en cuatro grupos de variables y son conocidas como las 4 P: Producto, Precio, Plaza y Promoción. Producto, son el conjunto de características que la empresa utiliza para distinguirse de la competencia y el consumidor lo detecta, por su calidad, empaque, exclusividad, características o tradición; el precio es lo que consumidor está dispuesto a pagar y cubre las expectativas del productor; la plaza es la colocación del producto o servicio, así como el stock suficiente para la demanda; y la promoción es la estrategia creativa y el enfoque de venta de ese producto o servicio.