China se ha convertido en la segunda potencia mundial después de Estados Unidos. Hoy, nadie pone en duda su importancia en el orden mundial, pese a las grandes diferencias que existen entre este país y las grandes potencias occidentales y Japón. Con ello, ha surgido una nueva moda centrada en la "importancia de aprender chino". Sin embargo, ¿realmente el chino será el idioma del futuro o sólo es un esnobismo que se ha extendido por Occidente desde el Upper East Side?

A pesar del auge de la lengua y la cultura asiática, no debemos olvidar que China está adoptando los usos y costumbres occidentales. El chino constituye una lengua hablada ampliamente en gran parte del continente asiático.

Además de hablarse en territorio chino, también es lengua vehicular en países como Taiwán, Camboya, Birmania, Tailandia, Indonesia y Malasia entre otros. Se calcula que en el mundo la hablan 1.325 millones de personas.

Con todo esto, parece sobradamente justificado que, en no demasiado tiempo, pase a convertirse en la lengua internacional desbancando al inglés. Sin embargo, pese a lo que pueda parecer en principio, hay grandes elementos que hacen complicado que el chino se convierta en lengua internacional.

En primer lugar, la cuestión es ¿qué chino? Se trata de un idioma con una infinidad de dialectos. El más usado, y por ello el considerado como "chino oficial", es el chino mandarín. Se habla en Pekín y en una amplia extensión de la China rural (no así en ciudades como Shanghai o Hong Kong donde se habla chino wu y cantonés).

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El problema de los dialectos chinos es que no son como el inglés británico y el americano. En el caso de China, puede llegar a darse el caso de que los interlocutores, si son de regiones diferentes, no se entiendan a no ser que escriban (las diferencias entre dialectos están muy marcadas en el habla pero no en la gramática). Esta variedad de dialectos y pronunciaciones complica que el chino pueda convertirse en lengua vehicular a nivel internacional. 

En segundo lugar debemos considerar que, aunque el chino es uno de los idiomas más hablados del mundo, eso se debe al elevado número de población que hay en China. Sin embargo, si en vez de tener en cuenta la demografía tenemos en cuenta la extensión de kilómetros cuadrados en la que se habla, el chino queda relegado a una posición muy inferior. Quedaría en tercer lugar, por detrás del inglés en primero y el español en segundo. Por lo tanto, cuando se trata de viajar por el mundo y hacer negocios internacionales no es la mejor alternativa (salvo que vayas a China). 

En tercer lugar ¿sabes cuánto tiempo hay que dedicarle a un idioma para poder hablarlo? La respuesta, naturalmente, depende del idioma en cuestión.

En el caso de un occidental que estudie chino mandarín se calcula que necesitará, por lo menos, 2.200 horas de estudio. Aquí es donde reside el principal problema para que el chino se convierta en lengua internacional si la comparamos con el inglés. Se calcula que alguien que quiera aprender a comunicarse en inglés necesitará de media unas 550 horas de aprendizaje, casi la cuarta parte que alguien que estudie chino. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de "lengua internacional", es decir, quienes deciden estudiar inglés o chino no son ni anglo ni sinoparlantes. En este caso, la economía del aprendizaje se impone por cuestión meramente práctica, el tiempo es un bien muy preciado. 

De esta manera nos encontramos con que, pese a lo cool que puede resultar comentar a tus amigos que estudias chino, no parece la opción más práctica. Naturalmente, si eres un hacha de los idiomas y el inglés es algo que ya dominas a la perfección y lo que estás buscando realmente es ampliar tus horizontes lingüísticos, el chino es una buena alternativa como tercera lengua. Sin embargo, cuando viajes, resígnate a usar el inglés. Puede que no "mole" tanto, pero de lo que se trata es de que te entiendan y, en eso, el inglés gana por goleada...