Estamos acostumbrados a que nos presenten ciertos temas desde determinados puntos de vista. Por eso una perspectivas nueva siempre es un soplo de aire renovado y fresco, además de un magnífico ejercicio de apertura mental.

Así, seguro que a todos nos suenan las “líneas de Nazca” y los dibujos realizados en el desierto. Muchos divulgadores nos muestran el misterio de su confección y distribución. Pero seguro que apenas un puñado se ha atrevido a ir más allá y mostrarnos otras obras de la misma cultura. Sin embargo, las hay.

La importancia de la cerámica Nazca

Como otras culturas, una vez que se localiza un asentamiento comienza una búsqueda que se fija especialmente en los restos de cerámicas y similares. Y es que las piezas, rotas o completas, nos dan una imagen de la vida cotidiana de la cultura estudiada. Dependiendo de la época histórica, con la cerámica se sabe de sus instrumentos, de parte de su arte, de estilos decorativos y de prácticas gastronómicas y cultuales.

La Nazca es una cultura que se desarrolló entre el 200 a.C. y el 500 d.C., en territorio que es actualmente Perú, en una amplia franja que comprende desde el Valle de Cañete hasta el valle de Acarí, de norte a sur. Parece descender de la misteriosa cultura Paracas. Sus miembros se ocuparon en la pesca, la agricultura y el comercio, ocupando zonas desérticas, que fueron dominando gracias a ingeniosos sistemas de riego.

Todavía hoy se conservan secciones de los mismos.

Acostumbrados a suelos arenosos, llama la atención que desarrollasen una alfarería con multitud de acabados redondeados. Si parte de los objetos se usaban en el día a día del desierto, es normal que el fondo fuese de estilo globular, ya que se hundiría un tanto en el suelo y se quedaba sin derramar su contenido.

La cerámica Nazca es artesanal, quizás secada al aire libre, no en hornos.

Destaca la policromía, siendo normal usar más de tres colores en el mismo objeto. Y las representaciones suelen ser abstractas o idealizadas. Es algo que llama la atención, pues no desarrollaron un arte pintado acerca de su vida diaria, sino acerca de sus creencias, con multitud de seres ¿divinos? y trascendentes entre los humanos, signos abstractos paisajes y casas.

¿Una relación ultraterrena con los geoglifos del desierto?

Tampoco hay escenas cotidianas en los desiertos que acogen sus figuraciones.

Patrimonio Cultural de la Humanidad, por la Unesco, desde 1994, las líneas y geoglifos de Nazca siguen siendo un misterio. Muchos divulgadores creen que es un arte para los dioses celestiales, pues solo desde lo alto pueden distinguirse las formas de los animales y las líneas.

Como parte de su arte, ¿no habría en esta falta de manifestaciones sobre la vida diaria, pero sí una mirada continua a lo abstracto y trascendente, una relación entre las “líneas” y la cerámica?

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