A veces uno disfruta viendo grandes películas de directores y nos acostumbramos a su calidad, de manera que no te planteas que puedan pegarse un batacazo, dado que tienen el nivel suficiente como para mantenerse en una línea artística de primera. Vale, que puedan hacer filmes menores, que no lleguen a público y crítica como en sus mejores obras. A todo artista le pasa o le ha pasado, pero lo que a veces sorprende es que haya autores que hayan realizado películas a un nivel muy por debajo de lo que nos acostumbran, lo que de una manera un poco bestia diríamos que es un bodrio.

Así por ejemplo en música tendríamos el High Hopes de Bruce Springsteen, Undercover de The Rolling Stones, o Scream del malogrado Chris Cornell, y es que al contrario que decía el crítico Carlos Pumares sobre David Linch, que Terciopelo Azul se la había hecho un primo, diríamos lo contrario.

Que estas obras se la hicieron su cuñado.

Así se me ocurren cuatro directores y un actor que en su momento hicieron películas que no estuvieron para nada a la altura de lo que esperaban de ellos, en algunos casos de manera casi inexplicable. Obviamente para gustos los colores y habrá gente que dichos filmes son de su agrado, pero hemos realizado también esta pequeña lista basándonos en la crítica y la respuesta del público.

Ahí van algunas:

La comuna (Thomas Vinterberg)

El director danés fue uno de los firmantes de manifiesto dogma y su contribución fue una de las mejores películas de dicho movimiento, Celebración (Festen, 1998). Años después tras realizar películas que no tuvieron mucha repercusión, nos sorprendió con dos monumentales películas, Submarino (2010) y luego La Caza ( Jagten, 2012), esta última multipremiada, incluso nominada a mejor película extranjera.

Tras esta película rodó un drama romántico de época, que, si bien no estaba nada mal, fue un pequeño paso atrás si tomamos como referencia a sus últimas películas, pero lo que no esperábamos era su siguiente filme, La Comuna (Kollektivet, 2016) que, partiendo de una idea interesante, la de un matrimonio que convierte su casa en una comuna, acaba siendo un despropósito descomunal, sin sentido para un director con varias genialidades a su espalda.

Foxfire (Laurent Cantet)

La Clase (entre les murs, 2008) es una magnífica película narrada de una manera semidocumental que nos cuenta el transcurrir del día a día de una clase durante un curso escolar. Está realizada de una manera en la que el director deja a un lado los tópicos de las películas de colegios para contarnos de forma realista su desarrollo.

Nominada al Oscar a la mejor película extranjera y con la Palma de Oro de Cannes, su siguiente película se esperaba con atención, pero nos presentó Foxfire, una película ambientada en los USA sobre una sociedad secreta femenina, que se desarrolló de manera convencional, irregular y sin aportar nada si tenemos en cuenta sus anteriores películas.

Noé (Darren Aronfosky)

El director del Cisne Negro y Madre! es un cineasta que nos ha dejado propuestas tan interesantes como inquietantes, directores con una impronta y un sello que hacen de cada nuevo filme un motivo para ir al Cine, pero cuando presentó su filme Noé no tuvo la respuesta esperada y se quedó en una de esas películas que a modo de remakes fallidos llena algún que otro cine de restos de palomitas.

Una obra muy lejos de lo que su director nos tenía acostumbrados.

La reina de España, 2016 (Fernando García Trueba)

Fernando García Trueba es uno de los mejores directores de cine de España y no solo se ha ceñido al cine sino que además ha probado con la producción musical, con éxitos como “Lagrimas Negras” de Diego el Cigala y Bebo Valdés. En el cine es uno de los tres directores españoles con el Oscar, por Belle Époque (1992) y La Niña de tus Ojos (1998) fue todo un éxito siendo premiada en los Goyas. De esta última película realizó una secuela, La Reina de España (2016) que fue un soberano batacazo, una obra aburrida, sin ritmo y que no necesitó de la polémica del boicot a su estreno para ser un fracaso en la taquilla.

Un asunto privado, 1996 (Imanol Arias)

Imanol Arias es un gran actor, ha interpretado grandes papeles no solo en televisión donde se le conoce por Antonio Alcántara, sino también por papeles en cine como El Lute, La flor de mi secreto, Intruso. En activo desde los años ochenta, en 1996 quiso probar detrás de las cámaras, con su entonces esposa, Pastora Vega y un entonces solicitado Jorge Perugorría en un filme, llamado Un asunto privado. El resultado fue desastroso, un auténtico despropósito (un 2.7 en filmaffinity) y se le quitaron las ganas a Imanol de coger una cámara de nuevo.

Coger una cámara y ponerte a rodar una película no es tarea fácil, que conste, pero lo complicado es después de hacer grandes obras, caer de esa manera, pero es lo que tiene la condición del ser humano.

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