Para alguien que vea esta película por primera vez sin antes haber estudiado el surrealismo en el Cine español, a Buñuel o sus películas se preguntará qué está intentando decirnos el director. Lo cierto es que, tras ver este film, es muy difícil no ponerse a investigar sobre su simbolismo y buscar referencias o explicaciones.

Se dice que Buñuel quiso burlarse de Lorca con el título de Un Chien Andalou, además de con la escena en la que el ciclista, con unas claras características andróginas, es atropellado en mitad de la calle.

Esta escena es contemplada desde una ventana por el protagonista, que se siente liberado tras el suceso y acto seguido fuerza a su pareja, que estaba a su lado observando toda la escena. Evidentemente, Lorca se sintió atacado, pero Buñuel nunca afirmó ninguna referencia hacia el poeta andaluz.

¿Puedo enterarme de la película sin haber investigado antes?

A primera vista podemos intuir que la caja a rayas que lleva ese ciclista será el hilo conductor, ese testigo que pasará de unos protagonistas a otros acabando rota en el mar.

Conforme avanza la película, veremos escenas bastante singulares, pero, como dijo el propio Luis Buñuel, no se puede buscar la coherencia ni emplear el sentido común ni la lógica, pues se pretendió “no aceptar idea ni imagen que pudiera dar lugar a una explicación racional, psicológica o cultural”. Otra característica de esta película es que es muda, aunque tiene banda sonora. Fue añadida en 1960 por el propio Buñuel, mientras que la película es de 1929.

Se compone de un tango y fragmentos de la ópera de Wagner, Tristán e Isolda.

Analizamos a continuación algunos símbolos que pueden crearnos cierta curiosidad:

Navaja: Al cortar el ojo unos lo han interpretado como un símbolo sexual, siendo la navaja un símbolo fálico. Otros, en cambio, opinan que es un acto de privación de la visión superficial, teniendo ahora pleno acceso a la interior. Cegar a la mujer puede significar incitarla a sus instintos reprimidos.

También es un acto agresivo contra los espectadores para advertirles del contenido de la película.

Hormigas: Idea de Dalí, representan el deseo sexual, como bien hemos visto en algunas de sus obras como El Gran Masturbador. Hay que destacar, además, que se encuentran en la mano del protagonista, lo que quizá haga también alusión a la masturbación.

Pianos, burros, curas y cruz: La protagonista coge una cruz de la pared para amenazar a su pareja, que aparece cargando con dos pianos, dos burros putrefactos (crítica a la cursilería de Platero de Juan Ramón) sobre estos y dos curas, todo esto atado con cuerdas.

La cruz simboliza la moral católica, mientras que todo lo que carga el protagonista representa el peso de la cultura occidental, imposible de vencer y enemiga del cuerpo.

Hombre sin rostro: Tras conseguir acercarse a su pareja y magrear los senos de su pareja contrae una enfermedad, simbolizando la educación que ha convertido el deseo sexual en un veneno para nuestra sociedad. A continuación vemos cómo una figura vestida de traje, de la que solo vemos la espalda, le castiga contra la pared, quizá haciendo alusión a una representación del dilema edípico. Al llegar a casa aparece un camarero agitando una coctelera, una alusión al alcohol y a los bares que frecuentaba Buñuel y que tanto le gustaban, una escena impregnada de un humor realmente surrealista.

Libros y pistolas: El protagonista supera el dilema edípico al convertir los libros en pistolas y acabar con esa figura paternal, siendo libre para satisfacer sus deseos de nuevo.

Vello púbico: La boca del protagonista pasa a ser el vello de la axila de la mujer, que mira esa parte de su cuerpo asombrada. Este vello toma el aspecto del genital femenino, haciendo alusión al sexo oral, tan mal visto debido a no ser una práctica reproductora, sino plenamente placentera. La mujer se pinta los labios y se marcha sacándole la lengua y cerrando la puerta, momento en el que atrapa la mano llena de hormigas del protagonista.

Reloj: Ella consigue escaparse y se encuentra con un bañista en la playa que en lugar de tener hormigas en la mano tiene un reloj, representando la elección que ha tomado, apostando por la seguridad económica antes que la pasión.

Naturalmente no hemos analizado la totalidad de su simbología, pero con estos elementos podremos sumergirnos en esta obra de Arte entendiendo bastante más que el título.

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