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Repasamos varios artistas que padecieron problemas mentales y que les llevó a desarrollar ese estilo tan característico en su Arte.

Vincent Van Gogh: Trastorno bipolar – Esquizofrenia

No podemos comprobar si esta enfermedad le fue diagnosticada oficialmente, ya que se dedujo en base al estudio de su vida y obra, además de la información que dio su hermano. En cambio si sabemos que durante sus últimos años de vida sufrió una epilepsia del lóbulo temporal debido al uso de la absenta. En esta etapa se fascina con el color amarillo, posiblemente debido a la ingestión del licor de ajenjo o absenta y a que el medicamento para la epilepsia provenía de la planta Digitalis purpurea.

La esquizofrenia, relacionada con una pérdida del contacto con la realidad, puede dar una explicación a bastantes obras suyas y a su obsesión con la pintura como medida de escape frente a una sociedad en la que no terminaba de encajar.

El trastorno bipolar podríamos describirlo como una alteración en el individuo de su estado de ánimo, donde vemos cómo Van Gogh muestra un carácter irritable tanto positiva como negativamente.

Edvard Munch: Depresión – Ansiedad

El llamado ‘padre’ del expresionismo alemán sufría estas dos enfermedades, además de tener un serio problema con el alcohol, que más tarde le causaría una demencia paralítica. Él mismo se negó a tratarse para dotar a sus obras de un mayor sentimiento, en este caso para pintar el lado más oscuro del alma humana. Este pintor estaba obsesionado con el pecado y perder la virginidad le creó un miedo permanente a las mujeres y al sexo.

Desde pequeño tuvo una dura vida (su madre y su hermana murieron de tuberculosis, enfermedad que casi acaba con él también) que hizo de su obra un reflejo de ese sentido sombrío y lúgubre de su existencia. El fallecimiento de su padre provoca en Munch una fuerte depresión que le lleva a obsesionarse con la muerte, aunque su necesidad de plasmar en sus obras estos sentimientos es mayor que sus pensamientos sobre el suicidio.

Es por ello que sus cuadros son una terapia para aliviar esa ansiedad y son un reflejo fiel de la visión que él tenía del mundo. Cuando algo lo hacía sufrir, él lo pintaba para sacarlo de su cabeza.

Adolf Wölfli – Psicosis

Este pintor, escritor, poeta y compositor suizo está considerado como uno de los máximos exponentes del «arte marginal» o «art brut», junto con Jean Dubuffet, pintor y escultor que acuña este término para referirse a obras realizadas por pacientes de psiquiátricos sin ninguna noción artística.

Wölfli vivió una infancia un tanto traumática, pues fue víctima de abusos sexuales y se quedó huérfano a los diez años.

Fue acusado de abuso a menores y pasó un año en la cárcel, aunque al salir tuvo que ser internado en un psiquiátrico debido a sus alucinaciones hasta el día de su muerte. Desde este momento comienza a pintar obras geométricas, parecidas al arte tribal y con muchos detalles hasta un horror vacui (miedo al vacío).

"La pintura ofrece, para un determinado grupo de pacientes, una oportunidad de expresión que es muy útil. La arteterapia les permite salir de su aislamiento ya que, algunos de ellos han perdido la sociabilidad, o el lenguaje expresivo comunicativo" – Dr. Luis Caballero, portavoz de la Sociedad Española de Psiquiatría.