Para el pueblo peruano, el 12 de septiembre es una fecha importante en la historia de la lucha antisubversiva que marcó el inicio del fin del grupo terrorista Sendero Luminoso. Abimael Guzmán, alias Presidente Gonzalo, fue capturado en una casa situada en el Distrito de Surquillo por el Grupo Especial de Inteligencia del Perú (GEIN).

En total, entre los años 1980 y 2000, los atentados terroristas de Sendero Luminoso cobraron un saldo de 31.331 víctimas, según estimaciones realizadas por la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR). De acuerdo a sus estimaciones, la región más afectada por la violencia terrorista fue Ayacucho, con un saldo aproximado de 13.000 víctimas mortales.

La siguiente región es Huancavelica con aproximadamente 2.000 víctimas.

Hasta su captura, el Presidente Gonzalo dirigió durante 12 años los atentados más violentos y sanguinarios de la historia republicana del Perú. Tras ser detenido Guzmán Reynoso, la actividad de Sendero Luminoso es casi nula, existe una cédula senderista que opera en el VRAEM (Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro), tiene alianza con narcotraficantes y opera cuidando los terrenos de cultivos de hoja de coca, así como los laboratorios de producción de cocaína. Convirtiendo esta actividad en su principal y exclusiva fuente de financiación.

Abimael Guzmán, alias Presidente Gonzalo, condenado a cadena perpetua

A día de hoy, Abimael Guzmán cumple una sentencia de cadena perpetua en la base naval del Callao, donde curiosamente lo acompañan tanto Víctor Polay Campos, líder terrorista del MRTA, como el ex Presidente Alberto Fujimori, quien durante su periodo de gobierno logró su captura.

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Lo más preocupante para la sociedad peruana es que cuando parece que derrotaron la violencia izquierdista desatada por Sendero Luminoso y MRTA, existen movimientos como el MOVADEF y FUDEPP que buscan su reconocimiento como partidos políticos. Ambos movimientos han sido acusados de apología del terrorismo y tienen como objetivo en común la amnistía y reconciliación nacional.

Manifiestan que los atentados y crímenes cometidos por Sendero Luminoso no son terrorismo, sino legítima defensa. De esta manera, los sentenciados no serían calificados como terroristas, sino como presos políticos. Ambos movimientos son liderados por los abogados de Guzmán Reynoso, estos son Alfredo Crespo y Manuel Fajardo.