Las garrapatas son ectoparásitos pertenecientes al Phylum de los artrópodos. Son insectos, emparentados con los arácnidos y son hematófagos, es decir que alimentan de sangre y son capaces de consumir al menos 0,5 ml del vital tejido diariamente y de transmitir enfermedades a tu mascota canina. Este grupo de parásitos es muy difícil de controlar, debido a su prolificidad y resistencia a condiciones adversas.

Un eficaz vector de enfermedades

La garrapata marrón del perro, Rhyphycephallus sanguineus, es un enemigo común de nuestras mascotas, siendo el principal agente transmisor de algunas bacterias ricketsias como Ehrlichia canis y Anaplasma platys, de parásitos protozoarios como Babesia canis y Hepatozoon canis.

Biología de la garrapata del perro

La garrapata del perro, R. sanguineus, requiere de tres hospedadores durante su ciclo de vida, en los cuales habita durante cada uno de sus estadíos, a saber: larva, ninfa y adulto. Durante cada estadío la garrapata se alimenta de sangre de su hospedador canino para alcanzar su desarrollo y reproducción.

Luego abandona el hospedador para realizar la muda o cambio de fase en el ambiente. La duración del ciclo biológico depende de factores ambientales como la temperatura y humedad y de la presencia de hospedadores que garanticen el alimento.

Si el ambiente es adverso, la garrapata puede permanecer oculta en un estado de latencia a la espera de condiciones favorables para continuar su ciclo. Las hembras adultas pueden poner hasta 4000 huevos durante su vida, garantizando con esto la perpetuación de la especie.

Control y prevención de las infestaciones

Se han empleado diversas estrategias de control químico para reducir las infestaciones por garrapatas en los perros; entre ellos se cuentan los baños acaricidas con repeticiones cada 7 o 14 días según la prevalencia de garrapatas en la zona y la fumigación del ambiente con estos productos.

Entre los fármacos de elección se tienen: los piretroides, el amitraz, el fipronil y la cipermetrina; los cuales vienen en presentaciones comerciales para baños, en collares, spray o en pipetas, con periodos de acción variables según el principio activo y el laboratorio fabricante.

también se han utilizados fármacos inyectables o administrados vía oral como la ivermectina al1%, con resultados variables en el control de las garrapatas.

Algunos han empleado controles biológicos como son los baños con infusiones de plantas con el nim o nimbo de la india (Azadirachta indica), los cuales han dado resultados satisfactorios en algunos ensayos.

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