Se ha extendido popularmente un dicho donde se afirma: "Somos polvo de estrellas", y con romanticismo exacerbado la mayoría de las personas suelen creer que así es, sin importar que años atrás les cortaran el cordón umbilical y su llanto evocara la fragilidad que los mismos astros no poseen.

Las estrellas, desde las enanas blancas hasta las gigantes rojas (con una masa que supera a nuestro sol en millones), simbolizan todo lo que jamás seremos: colosales, casi infinitas, y de una Vida tan extensa que nuestra propia expectativa es apenas un ligero suspiro en su historia. Incluso si habláramos en términos generales, la misma humanidad no ha vivido lo suficiente para contemplar el nacimiento, madurez y vida de un astro [VIDEO]en un mismo periodo.

Pero, aún así no debemos ignorar que guardamos una relación directa con los cuerpos celestes.

De la fantasía al rastro que la ciencia ha seguido

Más allá de una mirada romántica (a veces incluso religiosa), con algunas horas de estudio y una lectura encaminada correctamente, comprobaremos que no sólo es posible ser polvo de estrellas: somos parte de ellas, y nacimos ahí mismo.

Sí, es cierto, la génesis de todo ser humano inicia en la fertilización del óvulo y en el desarrollo progresivo, pero hemos de registrar el inicio de toda la vida en nuestro planeta a partir de la actividad cósmica; y no hablamos de cualquier fenómeno, pues la fusión nuclear ha permitido desde tiempos inmemoriales el nacimiento de toda manifestación orgánica.

Entonces, ¿qué lectura deberíamos emprender para inmiscuirnos en los mismos misterios que tanto apasionaron a Einstein o Carl Sagan? A decir verdad, más que un simple libro, se trata de un viaje que nos llevará por caminos insospechados...

La génesis de nuestro viaje por el universo

Manuel Lozano Leyva es el autor de este increíble viaje conocido como El cosmos en la palma de la mano, una obra donde se analizan algunos misterios del universo [VIDEO], pero también donde se explica de manera detallada el verdadero origen de todo lo que conocemos como "ser orgánico": Lozano Leyva habla de un proceso que inició ya con las primeras estrellas, cargadas —como cualquier otra— con inmensas cantidades de hidrógeno en sus núcleos y que llevó al surgimiento de elementos tan básicos como el carbono, el nitrógeno y el zinc; cada uno de ellos, necesario para la vida.

Dicho sea de paso, en una determinada etapa de su carrera profesional, Lozano Leyva se dedicó a dar una cátedra especial sobre #Física Cuántica para todos aquellos que desearan saber más al respecto, sin importar cuánto conocimiento poseyeran sobre partículas elementales, interacciones, o matemáticas avanzadas; generando así un panorama completamente distinto para todos los estudiantes de la Universidad de Sevilla.

El mismo esquema que utilizó para impartir tal conocimiento, lo ha trasladado a este increíble libro.

El autor nos explicará detalladamente cómo se originaron los elementos que permitieron el mismo nacimiento de la vida, pero también nos llevará por el insólito camino del Universo durante su vida, periodo que nosotros también hemos compartido, pues debemos recordar una de las máximas leyes que rigen el cosmos: "La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma".

¿No sería extraordinario aceptar que alguna vez nuestra propia existencia inició más allá de nuestro planeta? Es por lo tanto una lectura obligada para todos aquellos que deseen adentrarse aún más en los misterios de la vida y de su propia constitución.