El cielo siempre ha sido un mural de eventos cósmicos que han sorprendido y maravillado al ser humano a lo largo de su historia. Y este año, 2018 promete mantener una actividad constante de acontecimientos estelares. Los objetos voladores del espacio son bastante frecuentes para los observadores de la NASA y otras instituciones que se dedican a mirar la cúpula celeste. Para el año en curso se espera la visita itinerante de varios cuerpos celestes importantes que pasarán muy cerca de la órbita de la tierra.

Un asteroide con denominación numérica, que recuerda al planeta que habitaba el Principito de Saint Exupèry, pasará bastante cerca de la tierra el próximo 4 de febrero.

La NASA lo encontró en sus radares de largo alcance en el año 2002 y lo identificó como el asteroide AJ129. Los especialistas estimaron que este asteroide pasaría a una distancia aproximada de 42 millones de kilómetros de la tierra, a una velocidad realmente abrumadora de 34 kilómetros por segundo. Por lo que la NASA ha dado aviso público considerándolo un visitante potencialmente peligroso.

Alertas de la NASA sobre AJ129

Pese a la vertiginosa velocidad de crucero que marca la marcha de este objeto espacial, la NASA ha dejado claro ante los medios que su impresionante velocidad se debe a un acercamiento acelerado a la órbita del Sol, de unos 18 millones de kilómetros; lo que resulta realmente sorprendente para los observadores.

El portavoz de esta agencia espacial en California, Paul Chodas también aclaró que AJ129 no se considera una amenaza real para la vida sobre el planeta y que por lo tanto, resulta escasamente probable que llegase a colisionar con la tierra el próximo 4 de febrero, ni siquiera en los siguientes 100 años.

Otros visitantes del espacio

Otro cuerpo estelar reconocido por los astrónomos que pasará muy cerca de la órbita terrestre, es un asteroide denominado por los aficionados a auscultar el cielo, asteroide Calavera. De hecho, se trata de su segunda aparición en nuestra ventana celeste, donde fue avistado por primera vez, en 2015. Su apodo se debe a la apariencia de cráneo humano que tiene este asteroide observado desde cierto ángulo.

El asteroide Calavera o Halloween, como también se le conoce por su momento de mayor aproximación a la tierra el 31 de Octubre de 2015, a sólo 486 mil kilómetros; se trata de un cuerpo muerto, enteramente negro como el carbón. Su siguiente aparición en nuestro cielo nocturno no se hará visible hasta finales de 2018. Pero su aproximación a la tierra será 105 veces la distancia entre la tierra y la Luna, mucho mayor que la vez anterior.

Recientemente, el pasado 18 de Enero surcó nuestro espacio exterior otro asteroide de dimensiones no demasiado prominentes, apenas una formación rocosa del tamaño de un coche.

Los astrónomos lo detectaron a escasas horas de su tránsito por nuestra órbita planetaria. Se trata del 2018 BD; este cuerpo celeste no representó una amenaza para la tierra, pero la cercanía de su paso por nuestro cielo atravesó temerariamente la constelación de asteroides artificiales que circundan nuestro planeta, afortunadamente sin causar ningún daño.

Los astrónomos afirman que las probabilidades de que la tierra pudiera ser impactada por un cuerpo estelar de dimensiones contundentes es extremadamente remota. Sin embargo, la NASA y otras instituciones de observación de la actividad exo-espacial mantienen una constante vigilancia en sus monitores y radares apuntando muy arriba, sobre nuestras cabezas.