En estos días, es casi imposible encender la tv y no escuchar a otra chica haciendo alardes de su lujosa vida. Y con tantas nuevas ricas en el panorama, seguro que te estás preguntando como fue que acumularon tanta plata y por qué los dioses del dinero no te bendicen a ti también. Pero esas chicas, que se enriquecieron por esfuerzo propio, lograron su caudal gracias a ciertas características y hábitos claves. Responde a estas preguntas para descubrir si tú tienes lo que hace falta para convertirse en millonaria.

¿Tienes madera de rica?

La solvencia financiera puede lograrse sin ser brillantemente inteligente (la típica millonaria obtuvo calificaciones constantes pero no estelares en sus exámenes escolares).

En vez de eso, las mujeres ricas se conocen bien a sí mismas y convierten su pasión [VIDEO] en su carrera. La mayoría de las millonarias se centran en una habilidad o un hobby y perseveran hasta cosechar ganancias. Las investigaciones muestran que aquellas que aman lo que hacen rinden 50% más que la Mujer promedio con igual edad e ingresos. Otra cosa común: la perseverancia. Ya lidian con una relación difícil o con un jefe insoportable, para ellas nada de eso es excusa para renunciar o flaquear.

¿Gastas lo que te sobra?

Las chicas con billetes saben resistirse a esos pequeños lujos que van sumando pesos, como ir todas las semanas al salón de belleza o beber siempre vino caro. La rica vigila lo que gasta y determina que lujo merece la pena y que cosa es un derroche. No se priva de todo, pero no olvida el valor de las cosas.

¿Ahorras algo?

Otra cualidad que las personas con dinero tienen en común: piensan en el futuro. En vez de irse de compras cada vez que cobran, guardan un porcentaje de su sueldo semanal en una cuenta bancaria donde, con el tiempo, van acumulando cada vez más.

Así que no importa cuán poco ganes, ahorra parte de tu dinero, preferiblemente el 12%. Otras opciones inteligentes: cualquier plan de retiro, una cuenta en la bolsa de valores (que gana un interés más alto) o invertir en la bolsa.

¿Esperas que un hombre te mantenga?

Muchas mujeres se aferran a la idea de que un ricachón vendrá y las mantendrá por siempre. Pero las chicas que se vuelven millonarias saben que su futuro financiero está en sus manos. Hazte el propósito de tomar el control absoluto de tu destino económico. Lee a diario la sección de negocios del periódico local y familiarízate con los términos financieros. Únete a un club de inversionistas femeninas, donde los miembros aportan su dinero y compran acciones en común, o aprende sobre finanzas tu sola. El asunto no es sentarte a esperar a que el dinero te caiga del cielo, sino ganarla (y aprender a multiplicarla) por ti misma.