Uno de los momentos más aclamados en la historia moderna de la comunidad hispanohablante en Internet (todo él, no únicamente YouTube) ha llegado tras varios meses de angustiosa espera. Este viernes, 18 de mayo, el youtuber Dalas Review, protagonista de tantísimas polémicas y objetivo de ataques de todo tipo por parte de miles de internautas, ha publicado en su canal principal de YouTube lo que ya se conoce como el “vídeo definitivo”.

Casi una hora y cuarenta minutos en los que el joven influencer se ha dedicado a desmentir, una por una, todas las acusaciones vertidas contra él por parte de otro famoso youtuber, Wismichu, y su ex pareja, ahora novia de este último, Ingrid.

Varapalo judicial a los denunciantes

Si bien hemos estado presenciando numerosas acusaciones por parte de los otros dos implicados y sus seguidores, la mayoría de ellas recogidas en un vídeo de Wismichu que pretendía ser “el final” de Dalas, este ha decidido (previa consulta con sus abogados) blandir las resoluciones judiciales (documentos que aporta en la descripción de su vídeo en YouTube) de la Audiencia Provincial de Barcelona sobre la denuncia presentada por Ingrid por supuesto “acoso” y “maltrato” durante el período en el que mantuvieron una relación amorosa.

Como se puede comprobar en el documento judicial aportado por Dalas, dicha denuncia fue desestimada y archivada por el Tribunal, dado que las pruebas no eran en absoluto concluyentes, carecían de validez legal y habían sido previsiblemente manipuladas por la denunciante. De hecho, en el texto se demuestra algo que Dalas ya dejó entrever en un vídeo anterior: Ingrid presentó la denuncia para conseguir dinero del youtuber. La astronómica cifra de 120.000 € fue lo que llevó al Tribunal a considerar que, evidentemente, se trataba de una treta por “una cuestión meramente económica”, puesto que Ingrid alegaba que el daño que Dalas le había ocasionado se había traducido en un descenso en sus suscriptores en diversas redes sociales que le habría provocado pérdidas por ese valor.

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Historias

En total, sumando los importes exigidos por la denunciante, el youtuber debía pagarle alrededor de un cuarto de millón de euros por perjuicios a su imagen de influencer. Cabe destacar que, según ella misma, era una persona completamente anónima que no debía ser expuesta por Dalas. Una actitud que, de acuerdo con la propia sentencia, nada tenía que ver en un caso de violencia de género y que no generaba cabida alguna de recurso. El caso, así pues, se archivó el 22 de noviembre de 2016.

Mentiras en la denuncia

No contentos, por supuesto, con la resolución del juicio, Ingrid y Wismichu decidieron optar por la vía fácil en este tipo de casos. Lanzaron una gran cantidad de pruebas falsificadas en las redes sociales para que la “turba popular” se tomase la justicia por su mano contra Dalas. El youtuber estuvo tratando de resolver la situación pacíficamente con todos los implicados, ofreciendo incluso borrar todos los vídeos y publicaciones sobre el asunto con tal de que el acoso y la publicación de falsedades no continuase.

Ofrecimiento que, como es evidente, no aceptó la otra parte, que prosiguió en su empeño por acabar con el honor de Dalas.

Otra de las pruebas que ha aportado el youtuber ha sido un extracto del documento judicial en el que el Tribunal considera que la declaración de Ingrid durante el juicio es contradictoria. Se trata del momento en el que ella, que había asegurado que Dalas le había amenazado de muerte, admite que no es cierto durante su declaración ante el Tribunal.

Una escena que se encuentra grabada en vídeo, así como todo el proceso, y que Dalas ha propuesto publicar si logra el consentimiento de la denunciante, necesario para ello, con el fin de que todo el mundo vea y escuche por sí mismo la verdad sobre el asunto.

Asimismo, Ingrid alegaba sufrir un trastorno de estrés post traumático tras el supuesto maltrato de Dalas. Tanto es así que ella misma acudió a un psicólogo para que este tomase buena nota de sus afirmaciones, cosa que no resultó decisiva para el Tribunal, al considerar que la historia y la versión propia de la denunciante no resultaban probatorias para determinar que fuese una mujer maltratada.

Mudanza a Irlanda y continuación del acoso

Entre finales de 2016 y febrero de 2017, Dalas se mudó a Irlanda por una cuestión meramente personal, y Wismichu blandió esto como argumento en su famoso vídeo alegando que el youtuber estaba huyendo de la Justicia, escondiéndose allí para evitar tener que rendir cuentas por la denuncia de Ingrid. Esa denuncia que llevaba archivada desde noviembre de 2016 por ser desestimada por el juez. De hecho, posteriormente, Dalas ha viajado a España en diversas ocasiones por ocio o por trabajo y no se ha tomado ninguna medida contra su persona. Es más, Irlanda es uno de los países que mantiene un acuerdo de extradición con España, por lo que la Justicia española solo tenía que solicitar la extradición del youtuber si hubiese sido necesario.

Ante la falta de armas con las que atacar a Dalas, Ingrid ensambló una especie de grupo formado por varias amigas suyas, entre ellas alguna ex novia del susodicho, para lanzar una campaña de desprestigio contra él en la que todas decían haber sido víctimas en algún momento del acoso, el maltrato y la manipulación del joven. Algo que ha sido desmontado paulatinamente con la publicación de las conversaciones reales, el descubrimiento de las relaciones de amistad entre las implicadas y el propio reconocimiento de algunas de ellas. Algo a lo que, no obstante, Dalas podría contestar pronto a través de otro vídeo.

Por último, el extenso vídeo está dedicado a desensamblar algunas de las acusaciones más sonadas de Wismichu y otros personajes de Internet contra el youtuber, así como una intervención de la actual pareja del mismo, Lizy, aclarando que, lejos de ser una víctima de los maquiavélicos encantos de Dalas, cualquiera de las decisiones que ha tomado durante su relación han sido voluntarias, propias y reflexivas. Algo que dista mucho de las declaraciones de Ingrid en redes sociales, dedicadas a afirmar que el youtuber tiene el mismo modus operandi con todas sus parejas

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