Cuando un niño es maltratado en casa, suele copiar esa actitud agresiva y repetirla en el contexto escolar, pudiendo convertirse en una persona que molesta a sus compañeros a través de agresiones tanto físicas como emocionales, fenómeno que se conoce como acoso escolar o bullying.

Signos de alerta

Existen algunas manifestaciones que pueden orientar a determinar si un niño esta siendo maltratado en el colegio, ya que se empieza a notar cambios en su comportamiento, como por ejemplo bajan las calificaciones, manifiestan temor de ir a clases y comienza a sufrir ansiedad.

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Los maestros también detectan algunas señales, el alumno no quiere salir al recreo y prefiere quedarse en el salón, compartiendo su tiempo con el docente por miedo a sufrir de bullying.

Importancia del apoyo

Es necesario contar con el apoyo de los padres y la ayuda de profesionales que puedan corregir este problema a tiempo, para así impedir que se vuelva una actitud patológica en la adultez. Más allá de los consejos de protección y la Defensora del niño, niña y adolescente, instancias que protegen a los menores de edad en casos de acoso escolar.

Es esencial desarrollar una buena política de información pública para capacitar eficazmente a los maestros en este sentido, hacer de las escuelas un ambiente saludable en donde el niño pueda crecer, y aprender a solventar problemas por sí mismo, analizar situaciones, buscar opciones y alternativas favorables, ya que es fundamental prevenir y corregir ciertas actitudes negativas desde que están pequeños.

Conociendo el problema

El bullying significa intimidación.

Esta agresión frecuentemente se produce sin razón aparente por un niño contra otro compañero a quien ve indefenso, aprovechando la debilidad de este para imponer su poder dentro del aula. La relación entre el agresor y víctima suele caracterizarse por un desequilibrio de poder, es decir la mayoría de los Niños que sufren de bullying presentan alguna desventaja frente a quien los agrede, ya sea por edad, condición física, socioeconómica o habilidades sociales.

Por lo general, el acosador amenaza constantemente a otros niños. Tienden a desarrollar un bajo nivel de aprendizaje, así como también se rodean de niños agresivos como él. Se siente superior al resto de sus compañeros.

Sin embargo, el que sufre el acoso es tímido y callado. Actúa con angustia o nerviosismo y este se muestra aplicado y responsable con sus tareas. Demuestra temor de ir al colegio y a la hora del recreo prefiere quedarse en el salón y presenta baja autoestima.