“ Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, atrapa los vientos favorables en tus velas. Explora. Sueña”

- Mark Twain -

Dentro de la cultura del éxito en la que vivimos hoy en día es muy difícil estar preparados para el fracaso. Tanto el ambiente profesional como el académico se han convertido en escenarios de competencia, en los que no importa ser el mejor sino mejor que los demás.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Mujer

Según Angela Duckworth, profesora de psicología de la Universidad de Pensilvania, el éxito académico poco tiene que ver con los dones y capacidades, sino con su motivación y el grit.

El grit, es una terminología americana que se refiere a la firmeza de carácter que debe adquirir un individuo para saber afrontar el fracaso. Como cualquier habito debe ser trabajado con constancia y perseverancia, ya que la mejor manera de desarrollarlo es mediante la superación del fracaso. Viéndolo como parte del proceso no como un resultado.

Claramente el fracaso no es fácil, pero si es posible cambiar la actitud que tenemos ante el mismo. Al cambiar dicha percepción seremos capaces de ver los momentos difíciles como oportunidades [VIDEO] de cambio y de crecimiento. Nadie piensa que un bebé que se cae al dar los primeros pasos nunca aprenderá a caminar, de la misma manera hay que entender que para llegar al éxito hay que superar varias etapas, entre ellas el fracaso (como oportunidad de crecimiento).

El Rol de la Educación

Es verdad que la temprana formación de las personas determina en gran medida la forma de afrontar la realidad. Por tal motivo es importante destacar el rol que tiene la educación dentro de la percepción del fracaso. Siempre nos motivan a ser exitosos, pero en realidad es mediante el fracaso que aprendemos las mejores lecciones.

A una persona no se le debe alagar por su talento, su inteligencia o sus capacidades porque si bien genera una autoestima positiva no será capaz de afrontar el fracaso. Ese colapso ante el fracaso es el que tiende a alimentar el miedo, que a su vez es nuestro principal obstáculo al emprender. Sin embargo si es valioso alagar sus esfuerzos y su trabajo, modificando el foco a la conducta no a la habilidad, lo cual genera una mentalidad resistente, lo que Duckworth presentaba como el grit.

Relacionado a este proceso de formación es vital entender que todos estamos en constante aprendizaje y que tal como sugiere la doctora Carol Dweck hay muchos factores que determinan la forma de afrontar el fracaso.

Según ella existen dos tipos de mentalidades, una es la mentalidad fija, la cual percibe que sus capacidades no pueden cambiar y es por eso que el éxito esta vinculado exclusivamente a las capacidades.

Por otra parte está la mentalidad del crecimiento que le permite al individuo comprender que sus capacidades pueden ampliarse, viendo el fracaso como una oportunidad de crecimiento. Dicha mentalidad genera una pasión por aprender en vez de fomentar un deseo de aprobación externa.

JK. Rowling: del fracaso al éxito

La autora de la reconocida serie Harry Potter dio un discurso para los graduados de la Universidad de Harvard en 2008 en el que habló sobre la importancia del fracaso y de la imaginación. Rowling tuvo unos momentos de mucha oscuridad durante su carrera. Sus padres eran de escasos recursos, pero sin embargo pudieron darle estudios superiores.

A los 21 años se graduó en literatura clásica con una enorme ilusión de seguir escribiendo novelas, que para los demás no era más que un hobby. Simultaneo a dicha ilusión percibía un enorme miedo al fracaso, motivo por el cual no confiaba en ella misma. A los 7 años de su graduación se percibía a si misma como el más grande fracaso, con un fugaz matrimonio que le dejo una hija y muchas preocupaciones, fue así como entró en un momento decisivo de su vida.

Mientras recibía cartas y escuchaba testimonios de personas abusadas por los gobiernos o sus fuerzas militares como parte de su labor en Amnistía Internacional, comenzó a escribir lo que un día se convertiría en una exitosa serie con más de 450 millones de copias vendidas.

Dicha experiencia laboral le mostró la importancia de hablar por todos aquellos que no tienen voz y fue así como decidió escribir su primera novela. Como si no fuera suficiente con los dramas personales debía lidiar con una sociedad machista. No obstante, esta exitosa escritora decidió enviar su borrador de manera anónima haciéndose pasar por un hombre.

Como el ave fénix, símbolo de resurrección en sus obras, la escritora logro hacer realidad su sueño, probando nuevamente la importancia del grit y de tener una mentalidad de crecimiento. Justo cuando hubiera podido abandonar todo, decidió confiar en sus capacidades y utilizar esa situación de haber tocado fondo como una oportunidad para volver a comenzar.

Aprendió que el fracaso a veces te lleva a entender tu verdadero llamado en la vida, que “es imposible vivir sin fallar en algo, a menos que se viva con tanto cuidado que no se viva en absoluto”. Es de esta manera que Rowling demuestra la importancia de saber afrontar de una manera adecuada el fracaso, no como símbolo de debilidad, sino como símbolo de aprendizaje.

Enseñanzas

Debemos entonces preocuparnos cada día por ser nuestra mejor versión, no importa que hagan los demás, el éxito llega cuando te concentras en desarrollar tu potencial sin necesidad de una constante aprobación externa. Para ello debes estar dispuesto al fracaso, no como un resultado, sino como parte del proceso necesario para tener éxito.

Siendo un elemento inevitable de la vida, no debes actuar bajo el miedo, concéntrate en que puedes hacer en el presente. Cuando las cosas no salen bien es la perfecta señal de que debes cambiar algo, utilizando el fracaso como un motor de cambios. Para que puedas aplicar todos estos aprendizajes debes tener en cuenta la importancia del grit y de la mentalidad de crecimiento.

Es necesario utilizar la imaginación como lo explica Rowling para visualizar el éxito y los proyectos, convirtiendo el deseo propio en el principal motor para trabajar con dedicación por los sueños. Claramente no es fácil fracasar, pero si es necesario para desarrollar las aptitudes necesarias para el mundo real. Si te encuentras en uno de esos momentos en los que te sientes sin salida, recuerda la importancia de mantener una mentalidad positiva, el deseo de triunfar debe ser más fuerte que el miedo a fracasar.

Recuerda que hagas lo que hagas, asegúrate de generar Impacto en los que te rodean.