Cristina Cifuentes, la actual presidenta de la Comunidad madrileña, estaba muy tocada políticamente por el asunto del ‘master’ no aclarado totalmente, pero del que queda claro que ni realizó los estudios ni se presentó al examen correspondiente.

Ahora un nuevo y definitivo varapalo [VIDEO] viene ahora a darle la puntilla que muchos esperaban para apartarla definitivamente de la vida política. Ok Diario ha lanzado la bomba esta mañana, mostrando el vídeo que ha puesto a la política definitivamente en la picota.

El vídeo de la vergüenza

En 2011 cuando sucedieron los hechos, Cristina Cifuentes era la número dos de la Asamblea de Madrid.

Mientras hacía sus compras en Eroski, una dependienta detectó que: "Una señora con unos zapatos de Prada está robando en la perfumería".

El guarda de seguridad alertado del hecho, la conminó a acompañarlo al almacén del hipermercado, donde le ordenó que vaciase su bolso. El vídeo no deja lugar a dudas, Cifuentes lo vacía a medias y por eso el guarda procede a hacerlo él mismo comprobando la sustracción de dos cremas rejuvenecedoras de la marca Olay.

El vídeo es penoso, con una mujer impecablemente vestida [VIDEO] que niega la mayor y que luego cuenta y recuenta las monedas para pagar los artículos sustraídos evitando así tener que pasar por comisaría. Lo podéis comprobar visionándolo

Twitter arde

Naturalmente en la red del pajarito se ha hecho rápidamente viral el asunto y no es para menos.

Tras otro no menos bochornoso vídeo realizado en su despacho en el que aseguraba muy sonriente que lo del máster era falso y que ella ni había pensado en dimitir: “A los que queréis que me vaya, no me voy a ir”.

Fuentes cercanas a Cristina Cifuentes aseguran que la política era en esa época cleptómana, que recibió terapia y que en la actualidad está curada. ¿Sabía el PP de la enfermedad de esta mujer a la que otorgó el cargo de Presidenta de la Comunidad? ¿Quién ha guardado durante siete años el vídeo de la vergüenza?

Una rueda de prensa para exculparse

Cifuentes asegura en una rueda de prensa dada esta misma mañana, que lo de las cremas fue un "error" y que todo forma parte de una campaña contra ella que ha rebasado una línea roja y que haber denunciado la corrupción en Madrid tiene un precio que ella ha tenido que pagar.

De su posible cleptomanía no ha dicho nada.

Pensaba renunciar a ser presidenta de la Comunidad de Madrid el día dos de Mayo, pero ha decidido adelantar esa renuncia para que la izquierda no logre gobernar la Comunidad. Ha seguido exculpándose y reiterando que ha sido una buena gestora y que la izquierda se cargaría lo que ha hecho y que para que eso no se produzca, dimite.

Ana Rosa Quintana que tuvo a Cristina como tertuliana en su programa matinal y experta en dar la puntilla, nos daba un dato muy revelador esta mañana cuando aseguraba que Ignacio González, el anterior presidente de la Comunidad, implicado en delitos de corrupción y dado de baja como militante del PP, tenía contratado a un detective que le hacía los barridos en el despacho para detectar posibles micrófonos ocultos y que a su vez era detective en Eroski, el hipermercado dónde Cristina Cifuentes robó las cremas.