Un documental emitido por el canal DMAX cuestionando la existencia de una de las grandes criaturas mitológicas, las sirenas, en zonas profundas del océano. Según el documental "Mermaids. The body found", estaríamos hablando de los descendientes de un Homo Sapiens que terminó en el mar y evolucionó en él. Pero, alrededor de las sirenas nos encontramos con muchas leyendas, mucha idealización.

En un principio, las sirenas se describían como un híbrido entre mujer y ave (los egipcios, las simbolizaban con Ba) y, a posteriori, la Iglesia las "carnalizó", mostrando un cuerpo mucho más voluptuoso y unos cánticos que podían poner en peligro a los hombres, a causa de su atractivo.

Por ejemplo, en el Liber Monstrorum del siglo IX, se describían como mujeres con forma de virgen hasta el ombligo, pero con cola de pez, que engañaban a los hombres a causa de su gran belleza y el dulce tono de su canto.

En el siglo XVI, solían ser descritas con un espejo y un peine en las manos, cuidaban sus cabellos con actitud coqueta y tenían un rostro precioso. E, incluso, según la leyenda, la leche de las sirenas era muy rica en proteínas y salvaba la vida de los hombres que quedaban abandonados en el mar. Su origen es confuso, incluso, en la mitología griega, su origen estaba altamente vinculado con el mundo de los muertos. Según la leyenda, vivían en una isla del Mar Mediterráneo, frente a la costa de Italia meridional, en Sorrento (algunos expertos dicen que sería la actual isla de Capri).

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La primera vez que las sirenas aparecen en un texto es en la Odísea de Homero -los griegos decían que las sirenas eran las encargadas de transportar las almas de los hombres al Hades-. Con el tiempo, las sirenas pasaron de ser bondadosas a ser malignas, eran las causantes de estrellar barcos contra las rocas e, incluso, las sirenas se comían a los marineros. Los poetas romanos, Vigilio y Ovidio, describían la isla de las Sirenas, donde vivían estos seres imaginarios y se encargaban de engañar a los marineros, a causa de su voz y la música que creaban, para provocar su muerte. Siempre, se describían los lugares donde vivían las sirenas como lugares rocosos o acantilados.

En el medio Oriente, las primeras historias sobre sirenas se localizan en Asiria, antes del 1000 a.C. En las Islas Británicas, la aparición de las sirenas eran presagio de mala suerte o de muerte. Y, en España, en Cantabria, tenemos la leyenda de La Sirenuca que era buena, ya que, avisaba a los marineros, con su canto, cuando se acercan demasiado a los acantilados. Y, en País Vasco, tenemos Las Lamias del Mar/Arrainandereak, que peinan sus cabellos con peines de oro.

No siempre son malas, aunque si alguien les roba su peine, se enfurecen y pueden provocar mala mar o ahogar al culpable. Pero, en la tradición cristiana, las sirenas siempre se han vinculado a la peligrosa tentación de la mujer carnal. Sin duda, un ser mitológico alrededor del cual hay muchas leyendas, donde pueden ser buenas o malas, según la cultura.