No cabe duda de que en el mundo quedan personas nobles con buenas intenciones que en todo momento tratan de que los que las rodean sean felices y se sientan bien. Pero en ocasiones ayudar a los demás no es tan sencillo. ¿Qué ocurre cuando tratamos con una persona que padece depresión?

En primer lugar, identificar esta enfermedad no es sencillo y supone todo un reto al entorno de la persona afectada, pero si ya se ha diagnosticado el padecimiento debes prestar atención a qué dices y cómo lo haces.

Si padece depresión cuida tus expresiones

Echa un vistazo a las siguientes expresiones ya que no causan un efecto positivo en las personas que padecen esta enfermedad.

1. "Hay personas peores que tú".

Aunque la intención es buena no causarás ninguna influencia positiva, al contrario, estarás sometiendo al paciente a más presión. ¡No generalices!

2. "Intenta no pensar en ello".

Si el hecho de no pensar en la somatización de la enfermedad fuera sencillo, ¿no crees que no hablaríamos de enfermedad? En la vida todo lleva su proceso y su tiempo. No fuerces a la persona, intenta que avance aunque sea muy despacio.

3. "Vas a estar bien, eres fuerte".

Incluso las personas más fuertes necesitan en algún momento de sus vidas la ayuda y compañía de otros.

4. "Hay que ser positivo".

¿Conoces la visión de túnel? Se trata de una visión nublada o de un punto de visión reducido que enfoca únicamente el peligro que se presenta. Está provocada por situaciones de gran actividad además de presión física y mental.

Conseguir disminuir o eliminar completamente este síntoma y otros llevará su tiempo y la persona deberá aprender a reconocer las situaciones que le provocan el malestar para poder enfrentarse al problema y superarlo.

5. "Yo también tuve depresión hace unos días y ya estoy bien".

Con frecuencia se tiende a confundir el término Depresión con un bajón temporal. Todos en alguna ocasión sentimos que la vida nos carga con más peso del que podemos soportar, pero eso no implica que se padezca una enfermedad como la depresión. Por este motivo, es importante que si aprecias cambios en tu comportamiento que puedan esconder algo más acudas a tu médico para explicar cómo te sientes. Ocultar sentimientos negativos y aparentar felicidad cuando no la sientes no es la solución. ¡Pide ayuda!

¿Cómo ayudar a alguien que padece depresión?

- Comprende que las enfermedades mentales no tienen nada que ver con las físicas y su recuperación llevará un tiempo en el mejor de los casos y en el peor, el paciente deberá aprender a convivir con ella. Por ello, sé paciente y muestra empatía. Nadie está a salvo de enfermar.

- Los procesos de recuperación de las enfermedades mentales no son estables. Habrá altibajos y la persona afectada necesitará alguien a su lado.

- Felicita los progresos por pequeños que sean. Cuando ves todo negro un pequeño progreso es un verdadero éxito.

Finalmente, recuerda que de todo se sale y ¡juntos somos mucho más fuertes! ¡Ánimo!