Esta mañana el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, se han reunido en la Moncola tras la sesión de investidura en la que se proclamó president de la Generalitat, Quim [VIDEO] Torra [VIDEO]. Sánchez y Rajoy han acordado mantener una postura unilateral frente a las acciones políticas que se puedan desarrollar en Cataluña tras la intervención de Torra ayer en el Parlamento Catalán.

La reunión en Moncloa entre Rajoy y Sánchez responde a la idea de trasladar una imagen de "unidad" a la sociedad frente a las políticas independentistas que pueda desarrollar Quim Torra en el futuro.

La reunión, que se ha prolongado durante cerca de una hora, ha dado como resultado el acuerdo de varios puntos entre ambos líderes. En esta línea, Rajoy y Sánchez han decidido responder con "firmeza, serenidad y proporcionalidad". Además, de esa reunión ha trascendido que "no permitirán estructuras paralelas en la Generalitat" y, además, van a controlar los gastos públicos de la aludida institución catalana.

El nuevo 155

Pedro Sánchez se ha mostrado esquivo a contestar si va a haber o no un nuevo 155 dado que lo habrá en el momento en que haya "quebrantamiento de la legalidad". El asunto en cuestión, según Sánchez, sería dirimir qué tipo de 155 se tendría que aplicar en el caso que esta medida fuera imprescindible. En cualquier caso, según Sánchez, sería un 155 de "naturaleza distinta" a la que se ha aplicado, hasta ahora, en Cataluña tras la marcha de Carles Puigdemont.

"Si tiene que volver a plantearse la intervención por parte del artículo 155" porque pueda haber un "quebrantamiento del ordenamiento constitucional; cosa que a día de hoy no se produce" habría que matizar que la "naturaleza de la aplicación" de este artículo, lógicamente, "tendría que ser distinta", ha ratificado Sánchez.

Rentabilidad política

Sánchez se ha referido al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, para indicar que está sacando "rentabilidad política" de la situación en Cataluña. "Rivera se ha aznarizado", indica Sánchez porque, a su juicio, imita lo que ya hizo en su día el Partido Popular. "De alguna manera, está haciendo lo que José María Aznar hacía cuando estaba en la oposición", es decir, utilizar Cataluña como herramienta de "confrontación territorial". Con la intención de "intentar arañar algunos votos fuera de Cataluña", indica Sánchez. "Y estamos sufriendo esas consecuencias", aclara Sánchez.