Rayka Zehtabchi es la directora y líder del grupo que hizó posible el documental 'Period. End Of The Sentence'. Esta cinta ganó el Óscar en la categoría de ‘mejor documental corto’ en el año 2019.

Es un documental de 26 minutos grabado en el Distrito de Hapur, a 60 KM de Nueva Delí en la India. Empieza mostrando el rostro de varias niñas y jóvenes que se ríen, pero al mismo tiempo intentan ocultar sus caras, sienten vergüenza. ¿Por qué?

A la pregunta: - ¿por qué sangran? Una Mujer adulta responde: “Eso solo lo sabe Dios, así se elimina la sangre sucia” luego se escuchan más mujeres, incluso hombres que responden a lo que “creen” que es la menstruación, porque en realidad nadie lo sabe.

Esto es lo que muestra el documental ‘Period. End Of The Sentence’, un pequeño pueblo donde en pleno siglo XXI la menstruación es un tema tabú tanto para hombres como para mujeres. Allí, nadie sabe la naturaleza del ciclo menstrual de la mujer y mucho menos que hacer cuando tienen el sangrado. Muchas recurren a usar diferentes métodos que incluyen materiales en mal estado o sucios, perjudicando su salud y así que contrayendo enfermedades o alergias. Otras mujeres abandonan sus estudios a causa de esto.

La palabra ‘compresas’ es poco usada por no decir que, nunca es usada

Sin embargo, no toda esta perdida ya que al pueblo llega una máquina para hacer compresas. Una iniciativa de ‘The Pad Project’ y el creador de la máquina Arunachalam Muruganantham.

Con este nuevo artefacto las mujeres aprenden hacer sus propias toallas, resistentes y a bajo precio. Ya que esta es una invitación para verlo, el final lo podrán conocer a través de la plataforma de Netflix.

El 8 de marzo celebramos diferentes iniciativas alrededor del mundo y muchas han logrado que la lucha feminista siga de pie.

Este documental es una invitación a celebrar este día a través de la reconciliación con los ciclos femeninos.

Estos ciclos son una forma de conectarnos con la creación, con el universo, pues este también cumple ciclos

Se debe dejar un lado las creencias que oprimen al ser humano. Creencias que el patriarcado ha alimentado a lo largo de los años a través de la absurda clasificación entre lo que se considera “bueno” y “malo”.

Porque culturalmente no es justo replicar mensajes deformados sobre la mujer.

Responder “Solo Dios sabe” como respuesta a la pregunta “¿por qué sangran las mujeres?” es dejar que el dogma religioso invisibilice el ciclo natural de la menstruación. Se debe resaltar que el problema no es de la mujer que responde esto, ni se pretende juzgarla, pero es bueno revisar desde el uso de las palabras, las características culturales en las que ha crecido ella, una cultura aparentemente plural pero sesgada a la hora de hablar de la mujer.

Tampoco es “un problema de niñas” como se menciona en otra parte del documental. Por un lado, no es un problema, la menstruación es una fase de todo el ciclo femenino, el cual sucede cada mes.

Este ciclo debe ser entendido también por los hombres, pues ellos, cumplen un papel de acompañamiento y deben entender que respetar a una mujer es respetar su ciclo y lo que conlleva. Porque el hecho de que las mujeres se avergüencen en el documental es por causa de los “otros” que miran, esos otros son hombres que miran con ignorancia. En algunos momentos, uno que otro, se interesa en saber que está sucediendo y no se oponen.

La llegada de esta máquina es como vivir la revolución industrial en este pueblo

Por un lado, hay una transformación económica, pues las mujeres pueden trabajar y ganar su propio dinero generando independencia económica, no solo de sus esposos sino de sus padres o hermanos.

Muchas de ellas son apoyadas por sus esposos y familiares.

La manera de llevar estos días cambia. Las mujeres dejan de utilizar lo que encuentran para retener la sangre y empiezan a utilizar unas compresas más cómodas y que les permita seguir con sus actividades cotidianas como ir a estudiar o trabajar. A parte de eso, ellas mismas saben cómo hacerlas. La materia prima es a base de materiales naturales de origen que se consiguen a muy bajo costo. Por otro lado, se hace resistencia a las grandes industrias que llegan con unos precios de adquisición altísimos al mercado.

“Esta conversación no es para ustedes” se escucha más adelante en el documental. Pero, si es una conversación para chicos también.

Parte del avance social es empezar a compartir conocimiento colectivamente para la comunidad. Así mismo, la sociedad debe dejar que las mujeres decidan continuar con sus estudios, pues la menstruación no es una enfermedad.

Aunque hay varias películas y documentales que se pueden ver en Netflix para celebrar el día de la mujer, este film corto pero sustancioso, enuncia el feminismo desde la acción colectiva como bien común a la sociedad, en un pueblo donde el patriarcado sigue siendo imperante.

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