El Viernes 23 de Marzo de 2018 pasará a la historia por ser el último concierto de The Getaway Tour y en el que daba por finalizado un capítulo dentro del libro musical que Red Hot Chile Peppers ha escrito a lo largo de sus más de 35 años que llevan como banda tocando por todos los países, desde Filipinas a Noruega y pasando por España. Por otro lado sirve para que el grupo californiano se centre en nuevos proyectos musicales, tanto a nivel personal como a grupal, y en la preparación de un nuevo disco que sus fans esperan con ansias.

La histórica noche dio comienzo con un increíble jam marcado por un ritmo psicódelico marcado por Josh y Chad, ya característico en los conciertos, a lo se le sumó Flea para introducir a la melodía el toque funky, que faltaba, para hacer enloquecer a los brasileños que se acercaron a disfrutar de una gran noche musical.

Mientras el bajista guiaba con sus fuertes slaps el ritmo, Josh a base de punteo de guitarra daba inicio a Can't Stop,-canción que usaron para comenzar en los tres conciertos ofrecidos en Latinoamérica-, para luego seguir con Snow, Otherside y Dark Necessities en lo que iba a ser un precedente para acercarnos a uno de los momentos mágicos del conciertos gracias a Josh Klinghoffer.

Con un Josh dirigiendo el concierto a su antojo, y tocando todas las canciones a la perfección, decidió enfundarse su guitarra para interpretar Menina mulher da pele preta, canción original de Jorge Ben Jor, mientras que con su mano derecha marcaba la melódica armonía de la canción, con su potente voz cantaba a la perfección una de las canciones más queridas por el público brasileño, y que los dejó perplejos tras la increíble interpretación que incluso Anthony Kiedis se encargó de felicitarlo.

Nevermind, Aeroplane y Blood Sugar Sex Magic pusieron el toque picante a la samba brasileña

Tras la memorable interpretación por parte del guitarrista, llegó el turno a Sick Love,-que pertenece al disco The Getaway-, y en la que a partir de sus letras se puede ver cómo de mal fue la relación sentimental entre el cantante del grupo y su ex pareja llevándole a dedicar diversas canciones en su álbum.

Tras una aceptable performance del tema, en la que Anthony se olvidó de la letra en diversas ocasiones, le llegó el paso a una de las canciones más funk-hardcore, Nevermind, en la que fue tocada la perfección llevando a Josh Klinghoffer a imitar los movimientos de Hillel Slovak en aquella ya lejana interpretación que tuvo lugar en el año 1985 en The Patio, Indianapolis.

Después de acabar de dar entrada al potente ritmo tan característico de Red Hot Chili Peppers llegó el turno de dar un toque oscuro y dantesco al concierto con las interpretaciones de Aeroplane y Blood Sugar Sex Magic en las que los brasileños se dejaron la voz cantando la parte de los coros a la perfección. Hump De Bump y The Adventures of Rain Dance Maggie fueron el aliciente que faltaba a una histórica noche ya que fueron tocadas junto a Mauro Refosco, encargado de la percusión en su último trabajo I'm With You, y que se encargó de tocar la batería secundaria marcando el ritmo acústico de las canciones.

Pea, Under The Bridge, By The Way, Goodbye Angels y Give It Away que formaron parte del último concierto de la formación californiana, hasta nueva fecha, y en la que se da por finalizado un histórico tour en las que canciones que no eran interpretadas desde hacía más de 25 años gracias a la variabilidad de ritmo y ganas de seguir haciendo Música e interpretando nuevos sonidos que ha traído inculcado a Red Hot Chili Peppers el guitarrista Josh Klinghoffer.

De ahora en adelante cada miembro se centrará en proyectos personales durante ciertos meses para así darse un merecido descanso con tal de tener las ideas frescas para la creación de un nuevo disco que se calcula que podría estar viendo la luz el próximo año según palabras del propio Chad Smith.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!