Después de hacer historia el día anterior, 16 de Marzo, en Argentina con uno de los mejores setlists que se recuerda de los múltiples conciertos que Red Hot Chili Peppers hizo en Argentina con canciones como Nevermind, Hump the Bump, Goodbye Angels e If, era el turno para que los chilenos enloquecieran con el funk-rock de la banda encabezada por un enérgico Anthony Kiedis que a pesar de tener 55 años muestra una energía increíble sobre el escenario.

Como ocurrió en el concierto de Argentina, el concierto arrancó con un potente jam psicodélico que Flea, Chad y Josh se encargarían de poner un ritmo enérgico que serviría para que conectar con el público que los observaba con gran admiración y que se pondrían a saltar como si el fuego del suelo donde estaban quemase.

Can't stop fue la canción elegida para dar comienzo a una gran noche de pasión musical en la que seguramente sea la mejor presentación de la banda californiana en tierras chilenas que se recuerde en los últimos tiempos.

Le siguieron a su paso, Dani California, Scar Tissue y Dark Necessities que serviría como antecedente previo para dar entrada a Strip my Mind, que sin lugar a dudas fue uno de los momentos más bonitos de la noche ya que el punteo de guitarra de Josh, la interpretación de Kiedis y el canto de los coros del público chileno lo convirtió en algo digno de vivir. Tras vivir un bonito momento cargado de calma y pasión, llegó el turno de poner nuevamente la energía en el escenario con la interpretación del cover I Wanna Be Your Dog, en la que Chris Warren se encargaba de poner el ritmo acompañado de su instrumento de percusión, seguida por la ritmosa mezla de funk-rap que tiene Right On Time que era rapeada de gran manera por Anthony Kiedis.

Don't Forget Me y Soul To Squeeze interpretadas a la perfección por Josh Klinghoffer

Después de tocar Go Robot, acompañada por Samuel Bañuelos en el segundo bajo, llegó el turno de Californication en la que Kiedis interpretaba de una manera notable las notas altas de la canción, cosa que a veces le cuesta, y en donde Josh nuevamente demostró el por qué de ser el guitarrista de una de las bandas legendarias de los últimos 50 años.

Uno de los momentos más esperados de la noche llegó cuando los dedos de Flea hacían sonar las cuerdas de su potente bajo que daba inicio a Don't Forget Me y en la que tanto Klinghoffer como Kiedis la interpretarían de una forma en la que se podía catalogar como una de las mejores versiones de la propia canción de los últimos 9 años.

A una noche cargada de pasión musical no podía faltar el tan aclamado Soul to Squeeze, que injustamente no fue incluido en el disco Blood Sugar Sex Magic, y en donde la parte del solo de la canción recordaría a aquellas interpretaciones de John Frusciante, sin ninguna duda una de las mejores interpretaciones por parte de Josh Klinghoffer. Quizá junto con la interpretación que se hizo en Madrid en el año 2016 es una de las mejores versiones con él a la guitarra.

Tampoco faltaron a la noche los clásicos hits By the Way, Suck my Kiss, Goodbye Angels y Give it Away que formarían parte de un variado setlist con canciones encargadas de alegrar al público chileno que recibía a la banda californiana después de 4 años y, que sin dudas, lo consiguieron.

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