Nos hemos acostumbrado a ver a Jennifer Lawrence en el papel de Mística, integrante de los X-Men, desde que en 2011 se estrenara Primera Generación, dirigida por Matthew Vaughn, precuela de la trilogía original, en la que James McAvoy o Michael Fassbender eran cabezas de cartel.

Por lo tanto es ya más complicado echar la vista atrás y recordar que, inicialmente, la actriz Rebecca Romijn fue la encargada de dar vida al personaje creado por Chris Claremont y Dave Cockrum para el sello Marvel.

Pero es un hecho que durante tres películas, X-Men, X-Men 2 y X-Men. La decisión final, Rebecca se transformaba en una mutante que pasaba prácticamente todo su metraje desnuda, envuelta en un maquillaje azul extendido por todo su cuerpo, con el pelo tenido de rojo y los ojos de amarillo. 

Pocas escenas dejaba la trilogía original, en la que Hugh Jackman fue Lobezno, Patrick Stewart el profesor Xavier y Halle Berry interpretó a Tormenta, para que a Rebecca se la viera con su auténtico aspecto: un momento en un bar en la segunda y el más delicado de todos cuantos afectaban a su personaje en la tercera entrega, aquel en el que el color de su pelo pasa a ser moreno, fueron todos los que tuvieron los fans de la actriz para poder verla de manera natural.

Para el resto de sus intervenciones tenía que soportar nueve horas de maquillaje que se convertían en un suplicio y ponían a la actriz de mal humor. Pese a todo, está dispuesta a volver a interpretar a la Mística que la hizo célebre, en realidad el trabajo que más y mejor se recuerda de su carrera.

Y es que Rebecca Romijn, que durante un tiempo fue conocida por el apellido de su primer marido, el actor John Stamos, de Padres forzosos, a pesar de su físico, gracias al cual hace años se dedicó a ser modelo, no ha tenido una filmografía excesivamente brillante. Estuvo al lado de Antonio Banderas en Femme fatale, de Brian De Palma, pero después de las cintas de los superhéroes se ha refugiado en la pequeña pantalla, en series no demasiado conocidas.

Recientemente Jennifer Lawrence ha comunicado su deseo de abandonar la saga, afirmando que X-Men: Apocalypse será la última de ellas en las que intervenga, así que cuando la cinta se estrene, a partir del 27 de mayo de 2016, ya no volveremos a verla en las siguientes entregas que puedan rodarse, por lo que tal vez, si no la consideran demasiado mayor para retomarlo, Rebecca pueda volver a hacerse con el personaje.

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