Tres personas han muerto este miércoles en los duros enfrentamientos entre la policía y el ejército de Zimbabue y los simpatizantes del candidato opositor, Nelson Chamisa, que salieron en el centro de la capital, Harare, para protestar por el retraso en la publicación de los resultados definitivos de las elecciones presidenciales del lunes. El aplazamiento y el silencio que mantiene el organismo electoral, dependiente del gobierno copado por antiguos colaboradores de Robert Mugabe, ha hecho crecer el malestar y la sospecha entre un electorado confiado con el cambio.

Los críticos con el régimen temen que detrás de todo se esconde la manipulación del resultado para dar como ganador al oficialista Emmerson Mnangagwa, actual presidente interino desde la caída de Mugabe en el golpe de estado de noviembre. En contraste con la normalidad de la jornada electoral, y sin hacer caso de las llamadas a la calma que ha lanzado Mnangagwa, cientos de seguidores de Chamisa y su Movimiento por el Cambio Democrático salieron a las calles e instalaron barricadas alrededor de la sede de la Comisión Electoral.

En busca del orden y la paz

El gobierno ha ordenado el despliegue de policías y militares por el centro de Harare, que, armados con pistolas, balas de goma y cañones de agua, reprimieron a los manifestantes.

Según el gobierno, la operación buscaba pacificar la vía pública, pero en las imágenes que los internautas colgaron en las redes sociales la zona parecía un área de guerra, con helicópteros sobrevolando la ciudad y tanques patrullando las calles. En las redes sociales, los testigos detallan la fuerte respuesta con imágenes de policías golpeando con palos y persiguiendo manifestantes.

A costa de la violencia en la calle, los dos partidos con opciones de suceder el viejo Mugabe se acusaron mutuamente. Por un lado, el Movimiento por el Cambio Democrático de Chamisa tachó de "injustificable" que el ejército dispersara a los manifestantes con disparos de fuego real mientras manipula los resultados electorales.

El presidente interino, e impulsor del golpe de estado, pidió a la formación opositora que retirara sus seguidores de la vía pública para no interrumpir el proceso electoral.

Plazo hasta el sábado

A pesar de las protestas, la Comisión Electoral dispone legalmente de plazo hasta el sábado para dar a conocer el ganador de las presidenciales, y asegura que el retraso se debe a que la mayoría de las candidaturas no han validado los resultados, un requisito exigido antes de la publicación oficial. Chamisa, como ya hizo el día anterior, se ha reivindicado ganador del "voto popular", y aseguró a través de Twitter que ninguna "manipulación de los resultados" alterará la voluntad de la ciudadanía.

Los observadores de la Unión Europea, que por primera vez en 16 años han sido invitados para seguir la jornada, han admitido que han detectado en las elecciones intimidación hacia los votantes y han cuestionado los retrasos en la publicación de los resultados presidenciales, como también hizo la candidatura de Chamisa.

Donde sí hay resultados es a los comicios legislativos que se celebraron también el lunes. Son un duro golpe para el Movimiento por el Cambio Democrático, que ha vuelto a perder. El ZANU-PF de Mnangagwa y Mugabe ha revalidado la mayoría absoluta, aunque perdiendo peso, con 144 de los 210 escaños en juego, mientras que el partido opositor obtiene 61.