La investigación gerencial debe ser el vínculo para la solución adecuada a distintas situaciones que se presentan en la gestión, entre masas y decisores con conocimiento de causa cada vez más cercanos, que promueva las transformaciones lideradas por la acción gerencial como motivadora y sistémica en la integración de las metas de la fuerza laboral con las necesidades de la organización en una interacción sináptica y simbiótica.

En consecuencia, la Gerencia de la Investigación tiene dos dimensiones que resulta conveniente revisar por separado antes de definirla como un todo. Burgos define la gerencia como el arte y la ciencia de trabajar en equipo hacia el logro de los objetivos de una organización.

Por otro lado, Terry y Franklin agrega que, indistintamente del tipo de actividad o nivel en que trabaje el gerente; éste actuará en consonancia con las nuevas tecnologías e innovaciones, accionando en equipo para utilizarlas de manera efectiva. Por lo cual, la gerencia como ciencia, involucra un proceso de investigación que conlleva a la construcción de un producto: teoría o cuerpo de conocimientos organizativos, sobre cierta actividad humana.

Las ciencias gerenciales

Como ciencias sociales, evolucionan al compás de las sociedades, haciendo una retrospectiva histórica sobre las corrientes del pensamiento gerencial en investigación que se puede notar que en la interacción organización-sociedad en la modernidad prevalecía la productividad del homo económicus, donde solo le interesaba a los dueños del capital la fuerza bruta de hombre trabajador.

Con la incorporación de la mujer a la masa laboral, el nuevo horizonte es la búsqueda de la felicidad a través del buen vivir que con el tiempo se le añadió el reconocer la estructura de la mujer y del hombre trabajador, dando paso al humanismo y su carga de valores en la organización, para finalizar en la transmodernidad, donde es preeminente la organización social de redes transracionales permeada por la intuición e imaginación

El deterioro en la relación masas-dicisores en organizaciones civilizadas es de una gran complejidad, sin embargo se puede observar que; mientras más grande sea la diferencia entre las metas de los actores sociales y las necesidades de la organización su debacle como empresa o institución se acrecienta.

En el pensamiento clásico dice Nicolescu que solo hay dos soluciones para salir de una situación de decadencia: la revolución social o el retorno a una supuesta edad de oro. En la mirada transmoderna pueda que exista la armonía para conciliar a los trabajadores con sus gestores en una organización civilizada, promoviendo un dialogo entre saberes inteligibles y comprensibles.

Es en esta recursividad epistemológica donde Balza hace un inciso sobre el debate epistémico acerca de la necesidad de comprender e interpretar la multireferencialidad de la realidad donde habita el ser humano e invita a incursionar en nuevas formas de mirar caminos emergentes para construir y reconstruir cosmovisiones integradoras.

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