En una reciente publicación en el Medical Express, se dio a conocer que un estudio de la Universidad del Noroeste, ubicada en Illinois, Estados Unidos; arrojó como resultado que una de las principales causas del envejecimiento de las mujeres, es la cantidad de hijos que procrea desde temprana edad.

El estudio se le realizó a 3.000 mujeres en edades comprendidas entre los 20 y 22 años, a quienes se les practicó el análisis de los marcadores del envejecimiento celular como son la longitud del telómero y edad epigenética, con la finalidad de determinar qué factores generan el aceleramiento del proceso de la vejez, especialmente en las células.

Los resultados determinaron que las mujeres jóvenes con más de cuatro o cinco hijos, cuentan con células más deterioradas que una que no ha estado embarazada, debido a los cambios que experimentan dichas células durante el embarazo, es decir, cambios adaptativos en el sistema inmune de la madre.

Envejecimiento acelerado

Los investigadores también descubrieron que con cada embarazo las mujeres llegan a envejecer a nivel celular de cinco meses a dos años, lo que las hace propensas a padecer más enfermedades en un futuro, por lo que se ve disminuida la esperanza de vida.

Sin embargo, científicos de Illinois afirman que durante la gestación, las mujeres llegan a tener una apariencia más joven, lo que significa que la edad epigenética, es menor a la que corresponde de acuerdo a su año de nacimiento.

Hasta ahora las evidencias han resultado una sorpresa e incluso, una contradicción, en vista de que, en la etapa posterior al embarazo, inicia un proceso degenerativo de las células del organismo de la mujer. Al respecto, el líder de la investigación, Christopher Kuzawa, indicó que existe “una relación duradera y acumulativa entre el número de embarazos y una mayor aceleración de la edad biológica”.

Detener la vejez

Por otro lado, en la Universidad de Alabama en Birmingham se realizó un estudio sobre el envejecimiento, en el que los investigadores identificaron y desactivaron una mutación genética en los ratones. Se logró demostrar que la mutación es la causante de las arrugas y la pérdida del cabello.

Los descubrimientos en esta materia, han marcado el camino científico hacia el futuro, en el que se vislumbra que los especialistas en la materia puedan encontrar la manera de retrasar los efectos del envejecimiento y manipular el gen que lo provoca.