Margot Kidder fue una actriz canadiense que interpretó a Lois Lane en Superman en el año 1978. Falleció el 13 de mayo en Livingston (Montana) y hasta los momentos no se conocía el motivo de su muerte. Pero ya informaron que según el reporte de su médico forense se habría quitado la vida.

Trastorno de bipolaridad

Richard Wood, el forense que se encuentra a cargo de su evaluación, indicó que la muerte fue consecuencia de una sobredosis de alcohol y fármacos. Ella sufrió por años un trastorno de bipolaridad, aproximadamente desde que tenía 14 años, ya que en esa etapa de su vida fue cuando empezó a mostrar síntomas, ingiriendo pastillas de codeína tras una depresión por causa de una ruptura amorosa.

A pesar de sufrir por años, con sus "monstruos" como ella los llamaba, fue diagnosticada en el año 1988. Años después se quedó sin hogar aproximadamente en el año 1996 y luego de eso se convirtió en una activista para la defensa de personas sin hogar y con trastornos mentales. Se casó en tres oportunidades, y solo tuvo una hija fruto de su primer matrimonio, llamada Maggie McGuane y desde el año 1980 permaneció soltera.

Días antes de su fallecimiento visitó un programa de Televisión en el que mencionó que estaba pasando por una gripe y por eso no se sentía bien, no se conoce cuál es exactamente esa sustancia que ingirió que terminó por quitarle la vida.

La actuación como medio de liberación

Fue una mujer que vivió una vida llena de éxitos, sobretodo en esa época en la que interpretó a la novia de Superman.

Sin embargo, se sentía sola, ella manifestó que nadie notaba sus problemas por lo que nunca la llevaron a un psiquiatra, la actuación fue un medio de desahogo en donde podía ser ella misma sin que nadie lo notara. La adicción empezó, porque según sus palabras, ella "prefería estar borracha, que loca" sabía que tenía un problema, más no tenía idea de cómo enfrentarlo por no tener una ayuda profesional a tiempo.

Declaraciones de su hija

Por otra parte, esta noticia es considerada un alivio para su hija, reconoce que su mamá sufría mucho y estaba batallando con su enfermedad mental desde hace años, además, hay que recordar que tenía delirios. En su época de casada llegó a pensar que su esposo quería asesinarla.

Maggie dijo que le encantaría poder apoyar a todas esas familias que están pasando por lo mismo, ya que menciona es un tema muy duro de enfrentar.

Es importante la honestidad y ser abiertos con el mundo por lo que no hay porque sentir vergüenza al respecto.