Malas noticias para los amantes del arte y del ocio. La crisis económica provocada por el Coronavirus ha terminado con una verdadera insignia del mundo del espectáculo: el famoso Circo del Sol se ha declarado en bancarrota y ha tomado la decisión de despedir a un número superior a 3.500 personas que trabajaban para la empresa. Según ha comunicado su portavoz, el prestigioso Circo del Sol arrastra una deuda de 800 millones de euros a la que es imposible hacer frente por culpa de la crisis del coronavirus.

El coronavirus ha provocado una gran crisis económica en el mundo del espectáculo

La crisis del coronavirus ha provocado que el telón de uno de los espectáculos más conocidos del mundo, el majestuoso Circo del Sol, diga “adiós”. La pandemia global ha obligado a la famosa compañía a suspender todos los espectáculos y ha despedir al total del 95% de los empleados que formaban parte de la compañía, además de declararse en bancarrota. Eso sí, la famosa compañía de espectáculos cuya sede está en la ciudad canadiense de Montreal se resiste a cerrar para siempre y para lograr esto ha decidido pedir ayuda a todos sus inversores para organizar un plan de reestructuración que les permita, una vez finalizada la pandemia por el coronavirus, volver a continuar con su “show”.

La compañía espera volver a contratar a sus empleados tras la pandemia por el coronavirus

Daniel Lamarre, presidente y consejero delegado de la compañía, ha sido el encargado de informar del despido a cerca de 4.000 empleados con un emotivo mensaje: a lo largo de los últimos 36 años, la organización Circo del Sol se ha caracterizado por su éxito y gran rentabilidad.

Pero, con cero ingresos desde hace varios meses por culpa de las numerosas cancelaciones de sus espectáculos provocadas por la pandemia del coronavirus, la dirección ha tenido que tomar decisiones para poder luchar por el futuro de la compañía. Una decisión dura pero que consideran que es necesaria para que el Circo del Sol pueda seguir después de la crisis provocada por el coronavirus.

Según la propia compañía, tres inversores del mencionado circo, la institución financiera de QuébecCaisse de dépôt et placement”, la inversora estadounidense “TPG Capital” y “Fosun Capital Group” de China ya han aportado la cantidad de 88 millones de euros para salvar a la compañía. Igualmente, el Gobierno de Québec, que considera el Circo del Sol como una institución del país, ya ha inyectado la suma de 175 millones de euros para salvar la compañía. De esta inyección económica, la compañía creará dos fondos con un valor orientativo de 15 millones de euros para poder hacer frente a las compensaciones a los trabajadores y a los contratistas.

Nadie se hubiera imaginado que la pandemia del coronavirus iba a terminar con este icono del espectáculo

A pesar de esta mala noticia, la empresa no da por perdido todo y el propio Daniel Lamarre ha querido señalar que tiene el objetivo de volver a contratar a la mayor cantidad posible de trabajadores cuando la pandemia del coronavirus sea pasado y las condiciones económicas hayan mejorado, una vez que se cancelen las medidas restrictivas que implicaban el cierre obligatorio de establecimientos y las operaciones se reinicien. El mayor problema es que la compañía arrastra una deuda estimada en 800 millones, consecuencia del acuerdo firmado en el año 2015 calculado en 1.500 millones de euros por el que TPG, la compañía de inversiones de Estados Unidos, consiguió una participación mayoritaria del Circo del Sol.

Aquel año Guy Laliberté, fundador de la compañía, vendió su parte en la compañía por 1.330 millones y nadie se podría imaginar que, cinco años después, el coronavirus iba a paralizar todos sus espectáculo.