La Policía ha decidido ponerse manos a la obra tras la denuncia, a través de las redes sociales, de varios casos: enviar anónimos o acosar a cajeras de supermercado, trabajadores sanitarios o quien sea es un delito de odio que será perseguido por la ley.

Incluso se han denunciado casos de daños graves en propiedades al rociar la puerta de la entrada de una vivienda con lejía o caseros que han intentado desahuciar de las viviendas a sus inquilinos por ser trabajadores de la sanidad o por haber dado positivo en el test a pesar de estar prohibidos los desahucios.

Los mensajes anónimos aparecen en las zonas comunes, donde se pide a los vecinos sanitarios o trabajadores de supermercados que están luchando contra el virus COVID-19 que abandonan su residencia, en la que viven después de una larga y dura jornada de trabajo, para que no contagien supuestamente al resto de vecinos.

Estos hechos son denunciables y pueden llegar a ser penados como delito de odio.

Conductas 'denunciables y que serán perseguidas'

Así lo ha dejado claro la Policía Nacional, que ha advertido que serían conductas “denunciables y que serán perseguidas”. El Consejo de Enfermería ha condenado la pésima catadura moral y manifiesta insolidaridad de estos vecinos que se dedican a hostigar a través de carteles muy “amenazantes” a los profesionales del sector sanitario que están luchando contra el COVID-19 para que abandonen sus propios hogares por “miedo” al contagio.

Mientras buena parte de los ciudadanos salen a las ocho de la tarde a sus ventanas, terrazas o balcones para dar un largo aplauso a todos los sanitarios que están trabajando para parar la expansión de la pandemia, también han trascendido los mensajes que algunos de estos trabajadores han recibido en sus propias casas por parte de algunos vecinos sin un mínimo de empatía.

En los mismos, se les pide (no siempre de las mejor manera posible) que no vuelvan a sus hogares después de las largas jornadas laborales a las que tienen que hacer frente para evitar el contagio.

El caso más grave es el de una médico de Barcelona que descubrió su coche pintado

Uno de los casos más graves es el de una ginecóloga de la ciudad de Barcelona que se ha encontrado con su vehículo estacionado en el párking de la comunidad de vecinos con la pintada “rata contagiosa”.

La Policía Nacional ya ha dejado claro que va a perseguir este tipo de mensajes contra los profesionales (sean del campo que sean) que están trabajando en la lucha contra el Coronavirus.

Pilar Allué, subdirectora de Recursos Humanos de la Policía Nacional, ha querido recordar que las comisarías, a pesar del estado de alarma, están abiertas y que la policía sigue con sus labores para perseguir esta clase de delitos.

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