El Vaticano ha emitido un comunicado el día de hoy, a través del cual deja clara su postura con respecto a la pena de muerte. Al respecto, la Santa Sede ha señalado que: “La Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona, y se compromete con determinación a su abolición en todo el mundo".

Esta disposición viene a reformar el artículo 2.267 del Catecismo de la Iglesia Católica, cuya interpretación legitimaba moralmente el acudir a la pena de muerte. El cambio de postura fue notificado a todos los obispos del mundo a objeto de que trasmitan el mensaje a sus congregaciones.

Ahora corresponde a cada arquidiócesis y parroquia llevar el mensaje a su feligresía.Pero el Vaticano no se detiene en un simple cambio o reforma de artículos. En su misiva de información, la Santa Sede se compromete a trabajar en que la pena de muerte desaparezca como una medida en contra de los delincuentes.

El papado católico venía dando muestras de su rechazo a la pena de muerte

En este sentido, se debe recordar que desde el reinado del Papa Juan Pablo II, ya la iglesia venía dando señales de su postura con respecto a la pena capital. Así, el ahora santo, en su discurso de navidad durante el año 1998, habló acerca de la imperiosa necesidad de que el mundo tomara conciencia del deber de erradicar la pena de muerte.

Por su parte, el actual papa Francisco también había sido enfático en sus señalamientos sobre el deber de las naciones de erradicar la pena de muerte. En este sentido, en la actualidad la pena de muerte es legal en un gran número de naciones. Particularmente, se suele citar el caso de la pena de muerte en EE.UU., aunque en Cuba también existe esta penalidad, siendo ambas naciones las únicas en el continente americano en aplicar estas medidas.

De igual forma, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Luis Ladaria Ferrer en sus declaraciones sobre este tema, ha señalado que “…la dignidad de la persona no se pierde ni siquiera después de haber cometido crímenes muy graves". Asimismo, resaltó la necesidad de cambiar los paradigmas mundiales de muchas naciones que consideraban, y consideran, a la pena capital como una medida necesaria para restaurar el bien común.

Incidencia en más de 1.200 de seguidores católicos alrededor del mundo

La nueva doctrina del Vaticano tiene una significativa presencia en el escenario mundial, lo cual está sustentado en más de 1.200 millones de seguidores y feligreses de la doctrina católica. Sólo resta constatar si la fuerza moral de la religión será capaz de modificar las posturas políticas de determinadas naciones, que encuentran en la pena de muerte una medida aleccionadora contra la delincuencia.