Hace un año Mauricia Ibañez daba a luz a mellizos. La noticia trascendía los medios nacionales, porque la madre de los recién nacidos tenía 64 años. Por aquel entonces la pregunta era ¿hasta qué edad se ùede ser madre?

La respuesta podía buscarse en la ciencia o en el sentido común. La primera ofrecía un margen mucho más amplio de lo imaginable. Sin embargo, el sentido común nos llevaba a pensar que traspasar la barrera de los 50 era peligroso en muchos aspectos. Los más importantes hacían hincapié en las falencias que podían llegar a tener los niños de madres mayores.

Apenas dos meses después de este debate, los servicios sociales se hacían cargo la custodia de los pequeños.

La causa de esta decisión se había generado tras constatar que existía una situación de desamparo. Algo que Mauricia siempre negó pero que no era una acusación nueva. Ya había perdido a una hija por los mismos motivos, tres años antes.

Entonces volvemos, otra vez, la mirada a Burgos, a una madre que parece desesperada y que transmite un dolor comprensible. Lleva un año alejada de sus hijos que apenas tienen un año de vida. Pero la edad de esa madre hace que dudemos. No es solo la edad, detrás está un estudio pormenorizado que sostiene que Mauricia no tiene las habilidades necesarias para la maternidad.

En el medio del debate, dos niños que han pasado sus primeros meses de vida, en un centro de acogida.