"La gente votó por la justicia, por la igualdad, votó por el amor. Ahora nuestra parte, aquí en el Parlamento, es aceptarla, y hacerlo antes de Navidad". Estas fueron las palabras de Malcolm Turnbull, primer ministro australiano.

El sí para el matrimonio LGTBI

El día 15 de noviembre tuvo lugar una encuesta a la población australiana. Mediante la campaña electoral, el matrimonio entre personas del mismo género fue un gran tema de debate, por lo tanto, para evitar incidentes se convocó un voto voluntario al que asistieron mas de 12'7 millones de personas, de las cuales el 80% tenían ya permitido votar.

Se les convocó solamente para responder una pregunta: "¿Debe cambiarse la ley del matrimonio para permitir casarse a personas del mismo género?". El "sí" fue mayoritario.

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La población que dieron su voto a favor hablo sobre la igualdad, mientras que los que se negaron mostraron su preocupación por la educación recibida por hijos de parejas del mismo género.

Luego de esa encuesta, se vio que un 62% de la población estaba a favor del matrimonio entre personas del mismo género, mientras que, un 38% seguía negándose al nuevo proyecto. Gracias a su gran mayoría, el Gobierno ha abierto un debate para reformar la ley de 1961, que fue enmendada en el año 2004, para dictaminar que el institución matrimonial solo era válida si se trataba de un hombre y una mujer.

El 38% de la población que mostró su negativa ante la reforma de la ley, piensa seguir insistiendo para que no la lleven a cabo.

  • En el Gobierno, se ha dicho que en las votaciones tanto el 72% de los diputados como el 69% de los senadores piensan dar su voto a favor en cuanto se celebren las votaciones para cambiar la ley.

El primer ministro y el colectivo LGTBI

El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, al ser un fuerte partidario del matrimonio entre personas del mismo género, ha dado todo su apoyo al colectivo LGTBI en estos momentos, aún habiendo gran parte de su propio partido que se niega en rotundo ante esta idea e incluso de negarles a todos los matrimonios entre personas del mismo género cuanto sea necesario para que se llegase a producir la unión matrimonial.

En cuyo caso a la población australiana no parece importarle estas opiniones. Tanto el colectivo LGTBI como todos los que los apoyan deciden pensar en positivo y festejar la posible futura ley. Después de muchos años de lucha, el matrimonio entre personas del mismo género podrá realizarse sin ningún tipo de problema. Festejan que poco a poco se va acabando con las desigualdades y que por fin se les valora como a iguales.