Hoy debía llegar a destina, Mar del Plata, el puerto de la provincia de Buenos Aires que aún mantiene las esperanzas.

Lo rumores y especulaciones que acompañaron la noticia de la pérdida del submarino no han dejado de crecer con el paso de los días. ARA San Juan (S-42) sirve en la armada argentina desde hace 37 años, ha sido diseñado para combatir ataques de todo tipo, incluidos los de superficie.

El pasado 16 de noviembre, con 44 tripulantes abordo, emitió la última comunicación con la base. El despliegue para hallarlo y especialmente para encontrar con vida a los militares que iban en él ha ido increcendo.

La nave partió desde la base Base Naval Ushuaia, dos días antes de la última comunicación registrada.

La Armada Argentina comentó que el submarino sufrió un desperfecto técnico y se le indicó un cambio de rumbo. Horas mas tardes, el incidente se minimizo por parte de la misma fuerza, reconociéndose que se había reparado con éxito antes de que se perdiera el paradero del navío.

Pese a que en un principio se desestimó la ayuda internacional, con el paso de las horas y la dificultad de rastrillar la zona debido a un fortísimo temporal, países como Estados Unidos, Brasil, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Perú, Uruguay, Colombia y Chile han enviado personal especializado para colaborar en la búsqueda.

Según ha informado el Ministerio de Defensa, el subarino ARA San Juan es buscado en un área de 482.507 kilómetros cuadrados. Participan en el trabajo de rescate 15 medios aéreos y 17 navales. Las horas pasan y las posibilidades de hallar con vida a los 44 tripulantes se reduce.

La falsa alarma de las señales satelitales

El pasado sábado, se detectaron una serie de llamadas satelitales realizadas en la zona de búsqueda. En un principio, las mismas fueron interpretadas con la esperanza necesaria en estos casos. Algunos familiares no dudaron en hacer público lo que esas 7 llamadas representaban. Si los tripulantes del submarino habían intentado llamar de manera satelital, eso significaba que estaban en la superficie. No obstante, horas después, las Fuerzas Armadas descartaban que las llamadas satelitales se hubiesen realizado desde el ARA San Juan.

Durante el rastrillaje, dificultado por una tormenta con hasta olas de 6 metros, se han encontrado una balsa y restos de bengalas, sin embargo la fuerza naval ha comunicado que no se tratan de restos del submarino.

Un submarino reconstruido

Fabricado en Alemania en 1983, dos años más tarde se incoporó a las Fuerzas Armadas locales. Capaz de alcanzar una profundidad de 250 metros, tiene 66 metros de eslora y 7,5 metros de diámetro.

En el año 2008 se le realizó una reparación integral destinada a alargar su vida en 30 años. Las obras demoraron 7 años, es lo que se llama "reparación de media vida". Según los especialistas se trata de uno de los trabajos más complejos de la industria naval.

Entre las reformas que se realizaron al navío se incluye, el cambio de motores, la reparación completa de los generadores y el recambio de la hélice. En total se ejecutaron 625 trabajos, entre los que hubo que cortar a la mitad el submarino, para ingresar equipamiento nuevo.

La nave está en condiciones desde el año 2015 toda la obra de reparación y modernización fue realizada en los talleres Cinar Tandanor, en Argentina.

Al conocerse su desaparición, muchos de los empleados que trabajaron en la reparación del submarino ARA San Juan, se han mostrado consternados y conmovidos. Algunos han escrito una carta conjunta y se la han hecho llegar a los familiares de los 44 tripulantes que estaban abordo de la nave cuando desapareció.