El Rey emérito no gana para polémicas en los últimos tiempos. A su relación con la princesa Corinna, y los posteriores audios de la alemana donde afirma con total rotundidad que el ex monarca la usó como testaferro y que cobró comisiones millonarias por hacer de intermediario con las empresas [VIDEO] del AVE a la Meca, cuestión que está abierta por la Audiencia Nacional para investigar si existen indicios de delito, ahora, la polémica está en torno a otra de las "amigas entrañables" del emérito,la ex vedette [VIDEO] Bárbara Rey, quien se pronunciaba al respecto de esta cuestión hace apenas unos días.

Urbano reveló en pleno directo que la ex vedette cobraba un sueldo de 700.000 pesetas mensuales

Ha sido la periodista y escritora Pilar Urbano quien soltaba el bombazo en pleno directo de 'Sálvame', donde admitía que Bárbara Rey recibía un sueldo mensual, exigido por ella misma y abonado por el Centro Nacional de Inteligencia.

La escritora de 'La pieza 25' llegaba a afirmar que el jefe de la Casa del Rey en aquella época le contó cómo el por aquel entonces monarca, Juan Carlos I, avisó a Bárbara Rey para que no saliera a la calle el día del 23-F porque "se podía armar follón".

La compensación que pidió Bárbara Rey a cambio de silencio

Ante las innumerables pruebas que relacionaban a la ex vedette con el emérito, ésta no dudó en pedir una compensación económica a cambio de guardar silencio. Dicha compensación económica, según Pilar Urbano, eran 70 millones de las antiguas pesetas. Pese a esto, aquí no acaban las revelaciones de la periodista, quien también filtraba públicamente que dicho sueldo abonado por el CSID lo cobró hasta la legislatura de Zapatero, y es por ello que la ex vedette no encuentra empleo actualmente.

José Bono preguntó hasta cuándo había que pagarle a la ex vedette

Fue, según la propia Pilar Urbano, el ex ministro de Defensa de Zapatero, José Bono, quien le llegaba a preguntar al por aquel entonces jefe de la Casa Real: "¿a esta señora hay que seguir pagándole este sueldo?". Las revelaciones de Urbano van más allá y en ellas, no sólo cuenta las presuntas extorsiones a las que la ex vedette sometía a la Casa Real a cambio de guardar silencio, sino también los registros que llevaban a cabo en su domicilio, concretamente entraron entre seis y siete veces a su casa con la finalidad de encontrar unas cintas que la ex vedette guardaba con un contenido sumamente comprometedor para el rey Juan Carlos I.