Luego de año y medio, la Audiencia de Alicante tomó una decisión que salvó a Sergio Soler, exyoutuber conocido como MrGranBomba [VIDEO]. Según las autoridades, la palabra “caranchoa” no puede ser considerada un insulto, porque es un término inventado que ni siquiera existe en la Real Academia Española. Ahora, los cargos en contra de Soler han sido archivados.

Los hechos

En el 2016, un vídeo se hizo viral y dio de qué hablar a más de uno. MrGranBomba, un exyoutuber que se dedicaba a realizar bromas de cámara escondida, decidió hacerle una jugarreta a un repartidor, sin saber que esto traería grandes consecuencias para su vida profesional.

Pretendiendo querer saber dónde quedaba un lugar, el influencer se acercó al repartidor y le dijo discretamente “caranchoa”. Sin embargo, la víctima se dio cuenta de eso y empezó a reclamarle. Los ánimos se caldearon y, al final, el repartidor le dio una bofetada a Soler, quien se disculpó con él al instante y le dijo que se trataba de una broma de cámara escondida. Sin embargo, el truco le salió cara e incluso ante un juez.

Venta del canal

Luego de lo ocurrido, el video publicado por el mismo Soler se volvió viral en las redes sociales, donde muchos criticaron al exyoutuber y otros lo apoyaron. Sin embargo, la gran repercusión pública que tuvo este incidente hizo que Soler cerrase su cuenta en Twitter y se alejase de la plataforma de Youtube, anunciando, meses después, que su canal sería vendido a la marca de gafas de sol Hawker.

Incluso afirmó que no salía mucho de su casa por miedo a recibir insultos en la calle.

El juicio en su contra

Sin embargo, su pesadilla no terminó ahí. Poco después, el agredido, Ricardo Osorio, lo demandó por daños hacia su persona. De acuerdo con el repartidor, Soler se lucró de su persona, obteniendo un beneficio económico a partir del uso no consentido de su imagen e incluso afirmó que debido a eso, sacó una ganancia mayor: la venta por un millón de euros de su canal de Youtube. Sin embargo, no ganó su demanda: en 2017, un tribunal lo obligó a pagar 30 euros a Soler por la bofetada que le dio, pues se trató de una agresión física leve y en esta oportunidad, tampoco obtuvo beneficio alguno del insulto recibido.

¿Qué dice el tribunal?

De acuerdo al juez, la denuncia de Osorio no puede proceder porque la palabra “caranchoa” no es considerada un insulto y ni siquiera existe en la RAE. La palabra en sí no tiene un significado tan grave que pueda ser de peso para traer consecuencias penales.