La casa de papel, la serie que está en boca de todos, pero no todos se atreven a ver por evitar una decepción. ¿Es realmente tan buena como dicen? Con una breve reseña a continuación y sin spoilers podrán saberlo.

Desde hace algún tiempo, el canal de streaming online [VIDEO] más popular de occidente está expandiendo sus fronteras y apostando por producciones de otras tierras fuera del habitual contenido norteamericano, o inglés. Así como la serie alemana Dark tuvo un breve pero importante impacto en el mercado de la ficción, La casa de papel de producción Española ahora es la joya que está en boca de todos, a pesar de que muchos la desprestigian, aun sin haberla visto.

Lo cierto es que si tanta popularidad tiene es porque, sin duda, tiene algo interesante que ofrecer.

Creada por Alex Pina y producida por Atresmedia en colaboración con Vancouver Producciones, la serie se emitió en mayo de 2017, y luego fue comprada por la famosa cadena de streaming en linea, donde sus 13 episodios alcanzaron la fama mundial, teniendo en estos momentos un furor impresionante y siendo el material más destacado del amplio repertorio del sistema online. Como entretenimiento, la producción realmente funciona. Sin embargo, tienen bastantes puntos débiles, aunque con su gracia supera por mucho varias superproducciones que, debido a su falta de carisma, quedaron olvidadas de la plataforma de Series online.

La serie se plantea como el robo del siglo, un genero bastante utilizado en series y películas.

Sin embargo, en esta ocasión, la serie logró otro nivel en la producción y principalmente el entretenimiento del espectador. Aunque no presenta nada nuevo en primer momento, la serie logra introducir perfectamente a quien lo mira a su universo y en cada momento que parece caerá en un lugar común o en un debacle en su calidad, logra remontar y mantener un nivel increíble de intensidad, suspenso, y muy bien logradas actuaciones de los protagonistas.

Por el lado negativo, sin duda lo peor logrado en la serie son los climas. El humor negro que intentan agregar forzosamente resulta a veces incomodo y otras veces simplemente no es gracioso. El intervalo entre los momentos de tensión con situaciones sexuales o de descontrol crean agujeros en los personajes y se desdibujan sus personalidades, rompiendo así el ambiente tan bien creado por la tensión en una situación de robo y/o secuestro. Lo mismo con la poca atención en los personajes secundarios que pierden totalmente su rol entre dos o tres personajes protagónicos que nunca se terminan de definir y dejan un gusto amargo en cuanto a su participación.

Lo más destacable, sin duda, es la performance de Itziar Ituño como la oficial Raquel Murillo y Álvaro Morte como El profesor, dos personajes que elevan el nivel de la producción a los estándares más altos de la ficción actual.

Sin duda, una producción imperdible no solo para fanáticos del suspenso, sino para los que disfrutan de series en general, aunque las expectativas demasiado altas podrían generar un disgusto sobre el final.