Las redes sociales son un arma de doble filo. Pueden ser muy positivas o muy dañinas, todo depende del uso que se les de y de las manos en las que caigan. Han sido ya varios, los casos de acoso a través de la diversas redes sociales que se han sometido a famosas y famosos, algunos incluso llegando a amenazarlos [VIDEO]y a acosarlos físicamente.

Algunas de las víctimas, pasan verdadero temor ante estos ataques, ya que no conocen al acosador y tienen miedo de que cumplan sus palabras. Así que no queda otro remedio, más que poner en aviso a las autoridades y confiar en que todo se solucione. Así le ha pasado a la presentadora gallega, Paula Vázquez.

Paula vivía atemorizada por un acosador que le deseaba la muerte

El calvario [VIDEO]por el que ha tenido que pasar Vázquez esta última temporada empezó el pasado mes de octubre después de que esta publicara en sus redes sociales que en Galicia existía una falta de medios para solventar los incendios que se habían producido. A partir de ahí, todo empezó con un comentario claramente alarmante: "Y qué tal si te echamos un poco de gasolina en el c... y te metemos fuego, HP".

Las amenazas le llegaban por todas y cada una de las cuentas que la presentadora tenía en las diferentes redes sociales: Instagram, Twitter, Facebook... en las que permanece activa diariamente. Incluso, llegó a recibir amenazas por el Whatsapp y por el correo electrónico. Cada vez que le llegaba algún mensaje de este tipo, Paula se limitaba a bloquear al usuario, pero este no cesaba en su empeño y se creaba perfiles diferentes para seguir con su propósito.

Vázquez no dudó en acudir a la policía cuando el susodicho publicó unas imágenes de su propia vivienda

La gota que colmó el vaso, e hizo sentirse a la presentadora realmente en peligro, fue cuando el individuo publicó unas fotografías de la residencia familiar de Paula. El individuo sabía perfectamente dónde vivía, por lo que temía que realmente pudiese llevar a cabo todas las amenazas que le había inquirido. Esto tuvo lugar hace tres semanas.

Una vez que la Guardia Civil de Madrid fue puesta en aviso, se encargaron de rastrear al individuo hasta que finalmente este miércoles consiguieron acceder a la casa del sospechoso, Jacinto G. H (de 43 años), en donde se encontraron con material que compromete al susodicho en los delitos que se le atribuían. Tras su declaración en el cuartel, fue puesto en libertad, a expensas de que el juez determine su futuro. Al menos, Paula ya ha podido respirar más tranquila, sabiendo que todo está ahora en manos de las autoridades.