El culebrón se les está yendo de las manos. Más allá de lo que haya sucedido en el trío formado entre el paparazzi Gustavo González, la ex actriz para adultos María Lapiedra y su actual marido, Marc Amigó, parece que ha atravesado ya todas las fronteras de lo normal y deseable.

Así lo confirmaron en Sálvame en la última emisión semanal del espacio de corazón decano de la televisión española en el que pudieron leer algunos de los mensajes privados cruzados entre todos los actores implicados en este "ménage à trois [VIDEO]" que se prolonga ya durante más de un mes en Telecinco.

Lo hacían con el beneplácito de Marc, el todavía marido de la colaboradora de Cazamariposas, que accedía a ceder su teléfono para que fuera revisado tanto por Jorge Javier Vázquez como por Kiko Hernández, sabedor de que no tiene nada que esconder...

a diferencia de lo que ocurre con las otras dos patas de esta mesa.

Tanto JJ como Kiko, tras unos minutos revisando los WhatsApp [VIDEO] de este con María, se quedaban petrificados tras ver el contenido y el tono con el que se producían las comunicaciones entre estos. Sin embargo, dado el acuerdo al que llegaron con el esposo de Lapiedra, no revelarían ni una palabra de estas conversaciones.

No obstante, lo que sí hicieron ante la gravedad de lo visto, fue aprovechar rápidamente para mandar un mensaje de alerta a su compañero Gustavo González: “Nunca he visto a nadie tan peligroso como María Lapiedra. Gustavo, estás en peligro de muerte”, afirmaba un Kiko cuyo rostro desencajado y pálido sobrecogía a una audiencia alarmado con lo que estaba sucediendo en directo.

Tras estas palabras, Jorge Javier no se podía callar y se limitaba, para así respetar el trato con Marc, a decir que habría sido testigo de "cosas muy sucias" recordándole a Marc que en alguno de estos mensajes su mujer le había quedado claro que "si no hace lo que quiere, ocurrirán cosas".

María Lapiedra trata de quitar hierro a los mensajes

La principal acusada y mayor afectada por la revelación de la gravedad de unos mensajes cuyo contenido todavía no ha visto la luz es, sin duda, María Lapiedra.

Esta, aprovechando su colaboración en el espacio rosa Cazamariposas donde trabaja quiso calmar a la audiencia que estaba siguiendo su culebrón de que todas esas conversaciones se habían sacado de contexto. No obstante, la duda sobre cuál es la verdadera cara de María Lapiedra ya está sembrada. Las acusaciones son muy graves.