Ya se puede oler la adrenalina de las batallas y, una vez más, La Voz de España atrapa la atención de los que aprecian el talento y la buena Música. Con coaches casi totalmente nuevos, pues la experimentada Malú y Manuel Carrasco han decidido no perderse el programa en esta quinta edición, aunque Juanes y Pablo López dan un aire fresco a esta competencia de talentos.

Mi experiencia me dice que este año el nivel ha sobrepasado las expectativas. Generalmente desde las pruebas a ciegas los televidentes se trazan sus propias estrategias y para esta fecha tienen seleccionados a sus favoritos, sin embargo son muchos los concursantes que han puesto de pie en pleno al auditorio y se alzan como fuertes candidatos.

La Voz es una producción de Telecinco en colaboración con Boomerang TV y Talpa que cuenta con la conducción de Jesús Vázquez. Selecciona un ganador entre 170 candidatos que a su vez son los afortunados después de un casting en el que participan alrededor de 15 000 aspirantes. Este es el resultado de un arduo trabajo del equipo de realización luego de recorrer Madrid, Valencia, Bilbao, Sevilla, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y La Coruña.

Los coaches derrochan talento

Entre los aciertos de esta edición podemos destacar la inclusión de Juanes que ha sido arrollador con respecto a la preferencia de los concursantes: Cuando el colombiano se da la vuelta y dice "chévere", el competidor ya no tiene fuerzas para mirar a otra de las sillas rojas. De hecho se ha vuelto uno de los mentores favoritos para ganar el deseado trofeo.

Si hacemos un poco de historia veremos porqué de la selección: Juanes ha sido galardonado con 23 premios Grammy y Latin Grammy; y La revista norteamericana Billboard lo ha calificado como la Estrella de la Década.

Esto para nada resta valor a los demás coaches. Pablo López, por ejemplo, es la primera vez que ocupa uno de los cuatro sillones de la versión para adultos, sin embargo es interesante apreciar su gran sensibilidad, su compañerismo, su gran oído musical y su empatía. Uno de los momentos más trascendentales del programa es, sin dudas, cuando toma la guitarra y canta con Curro Ruiz "Te espero aquí".

Manuel Carrasco, por su parte, ha dejado el alma en sus argumentos. Con una ternura que traspasa la pantalla ha enamorado más a los espectadores que a los concursantes. Le recomendamos repasar la actuación de uno de los integrantes de su equipo, José Antonio, que al decir su primera fase consiguió hipnotizar a Manuel y a Malú, y que más tarde hizo apretar el pulsador a Pablo López.

Malú no solo ha demostrado su talento musical, sino que se ha hecho más confidente y transparente con el público.

Sus emociones están siempre a flor de piel, sus ojos suplican, lloran, festejan, arrullan... Se ha definido como la "Jefa de las jefas" o "la madre". Ella ha sido toda bondad y lo demostró al decir: "Sería injusto... y teniendo el cariño que te tengo quizás me puede costar verte de una forma más neutral, yo me retiro de tu oferta", al escuchar a Gabi, un amigo de su infancia que deslumbró en pleno a los coaches.

En la anterior edición Irene Caruncho, de 21 años, y que pertenecía al equipo de Malú fue la ganadora, hoy las cosas son menos sencillas, la popular cantante deberá redoblar esfuerzos si desea mantener su título. Queda mucho por ver y ojalá hayan muchas sorpresas.