En el mundo de los realities, como en todo en la vida, habrá quien esté más de acuerdo y menos. En este caso, “Amor a prueba”, el programa chileno que emite la cadena Mega, está dando mucho de qué hablar a nivel internacional. La última noticia que nos llega es que Tony y Oriana, la pareja española que se hizo tristemente célebre por sus espectáculos en “Mujeres y hombres y viceversa” de Telecinco, se ha visto obligada a salir del encierro de Pirque a un paso de la final, tras sucumbir en la prueba frente a Michael y Liz. Es decir, que el espacio de jotes y joteados se queda sin españoles, lo que para algunos será una pena y para otros una alegría, dadas las reacciones encontradas que muchos espectadores tienen con las actitudes de estos muchachos.

La historia de Tony y Oriana en 'Amor a Prueba'

La historia de Tony y Oriana en “Amor a prueba” está salpicada de momentos extraños. Lo que para muchos es vergüenza ajena, para otros son estrategias planteadas con auténtica maestría por la señorita Marzoli, quien salió del programa francamente enfadada con míster Spina para volver a entrar junto a Álex Consejo, dejarle compuesto y sin novia y volver con el primero.

A esta surrealista historia de voy y vuelvo y dimes y “diretes” se suman las constantes riñas de Oriana con Luli, una de las concursantes del Reality “Amor a prueba” que salió con síntomas depresivos y de ansiedad. Para colmo, la citada modelo chilena había sido pareja de Tony Spina poco antes de su abandono prematuro del programa.

Es decir, que la polémica, los tintes surrealistas y las estrategias más absurdas o brillantes, según se miren, han sido la tónica general en la participación de estos muchachos en el exitoso reality chileno.

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No obstante, a las puertas de la final, según informa el portal Echaunlooking, ambos se ven de patitas en la calle, pero con amor, eso sí... o se supone. Es decir, que pese a todos estos vaivenes, entraron juntos y unidos salen. Como diría Calderón de la Barca, ¿habrá sido todo un sueño? Mucho nos tememos que no habrá tanta suerte.