El horticultor, Josep Pámies, afirma que el mejor uso de las plantas medicinales es "comerlas en crudo" para que disfrutar de todas sus propiedades. "La infusión" -comenta-  "sería el segundo paso pero en una infusión puede que se pierda algo con el hervor". En esta línea, explica que los animales "muerden la planta y saben curarse". Sin embargo, el horticultor recomienda otras alternativas como "los aceites o las tinturas" que conservan los principios activos.

Por tanto, puntualiza que para poder disfrutar de los beneficios de las plantas "se pueden comer crudas o administrar en tinturas, en maceraciones, en aceite o en infusiones y cualquiera de estas opciones es buena".

No obstante, Pàmies recuerda que en el consumo de las plantas hay "contraindicaciones" si se supera la cantidad recomendada e ilustra esta afirmación con "el kalanchoe que es un cardiotónico y si se abusa es malo para el corazón". "A partir de 300 gramos puede ser perjudicial y por eso se suministran entre 30 o 50 gramos", precisa. Sin embargo, el horticultor señala que a diferencia de las plantas los medicamentos con pequeñas cantidades "te matan".